El alcalde de Valtierra, Manuel Resa (UPN), sigue situado en el centro de una fuerte polémica política y social en Navarra tras sus declaraciones sobre los menores migrantes no acompañados y la inmigración, avivando el debate sobre los requisitos para acceder a las ayudas municipales y la convivencia social en la localidad. En las últimas horas, ha rectificado parte de sus palabras y pedido disculpas públicas, según adelantan medios como Diario de Navarra, pero se mantiene firme en sus políticas, mientras la presidenta María Chivite y también la vicepresidenta Begoña Alfaro, que es la competente en materia de migraciónes en Navarra, han manifestado su fuerte rechazo.
Resa desató la polémica tras afirmar en una entrevista en la SER que “cada señorito de esos nos cuesta más de 50.000 euros al año” y que “los menas esos cuestan 4.950 euros al mes”, subrayando de manera tajante: “Esta gente no respeta nada y solo tiene derechos, derechos y más derechos, y ninguna obligación”. El regidor defendía así la convocatoria de ayudas a la natalidad que exige 20 años de empadronamiento, justificando: “Quiero que ese dinero se dé a gente con raíces de aquí” y afirmando que en Valtierra “no tenemos ningún mena” pero sí “numerosos problemas con la inmigración”.
La rectificación y disculpas del alcalde
Frente a las críticas recibidas, Resa se ha disculpado públicamente: “He recapacitado y, por eso, pido disculpas a quien se haya podido sentir ofendido”, recoge Diario de Navarra en su edición de este viernes. El alcalde matiza que su intención no era perjudicar a quienes vienen a trabajar, señalando: “no estoy en contra de aquellos que vengan a trabajar, pero rechazo las ayudas a quienes quieren cobrar de aquí y de allí”. Resa remarca su autonomía y que su partido, UPN, “no me ha pedido ni que me disculpe ni que rectifique”, añadiendo: “Sé lo que tengo que decir y tengo la suficiente autonomía como para que, a mis años, vengan a darme consejos o a decirme lo que tengo que decir”.
Sobre las exigentes bases de las ayudas, se muestra inflexible, aunque introduce una excepción para casos justificados: “Si por fuerza mayor una persona no puede cumplir con los años de empadronamiento exigidos, y siempre que lo justifique, no se le negará la ayuda, pues se entenderá que no está obrando con la picardía que queremos perseguir”.
Reacciones del Gobierno y la oposición
La presidenta de Navarra, María Chivite (PSN), calificó las declaraciones de Resa de “absolutamente reprobables”. Chivite criticó que “llama la atención que nadie de la dirección de UPN haya rectificado o haya hecho rectificar las declaraciones”, y subrayó que “alimentan la confrontación, cuando si algo tenemos que trabajar es la convivencia como pilar fundamental de esta Comunidad”.
Por su parte, Begoña Alfaro, vicepresidenta tercera y consejera de Políticas Migratorias, lanzó un vídeo en redes sociales y tachó las palabras del alcalde de “absolutamente impresentables”, y avisó que el Ejecutivo está a la espera de informes jurídicos “para impugnar la convocatoria municipal y valorar posibles actuaciones ante lo que se consideran manifestaciones discriminatorias”.
Diversos colectivos y partidos, entre ellos PSN y grupos de a coalición de gobierno, han exigido al alcalde y a UPN una rectificación contundente y que se revise la legalidad de la convocatoria municipal, que podría ser constitutiva de trato discriminatorio por los requisitos de empadronamiento.
La controversia se produce en plena discusión sobre la acogida de 118 menores migrantes en Navarra en el próximo curso, la espera del informe sobre estas ayudas en Valtierra por parte del Consejo de Navarra, y con la llama todavía no apagada de los disturbios en Marcilla este mismo verano.