El Defensor del Pueblo de Navarra ha dirigido recientemente una recomendación al Departamento de Salud en relación con la situación de un paciente del Hospital San Juan de Dios cuya alta hospitalaria está prevista para recibir cuidados paliativos en su domicilio.
La queja fue presentada por la hija del paciente, quien expresó su disconformidad con la medida argumentando que el hogar familiar carece de las condiciones y recursos necesarios para garantizar una atención adecuada a su padre, diagnosticado con un linfoma cerebral metastásico. Según el expediente, la paciente había sido tratada inicialmente con éxito, pero la enfermedad sufrió una recidiva severa que requirió su hospitalización.
Tras analizar el caso, la institución que dirige Patxi Vera, ha subrayado que, si bien algunos de los argumentos presentados por la hija están relacionados con el impacto familiar y no con la idoneidad técnica, existen informes médicos y sociosanitarios que cuestionan la conveniencia del alta. Entre ellos, destaca un informe de la trabajadora social del Centro de Salud de Aranguren, que concluye que “no se considera viable el retorno a domicilio en estas circunstancias”.
En consecuencia, la institución sugiere al Departamento de Salud que, antes de ejecutar la alta hospitalaria, se ponderen cuidadosamente estos informes para garantizar que los cuidados paliativos se presten en condiciones dignas y seguras para el paciente. El Departamento dispone de un plazo máximo de dos meses para informar sobre la aceptación de esta recomendación y las medidas adoptadas.
La resolución recuerda además que, en caso de no aceptar la sugerencia, el caso podría incluirse en el Informe anual del Defensor del Pueblo con mención expresa a la Administración que no adoptó una actitud favorable cuando era posible.






