La plantilla del KKE de la UDC Txantrea ha retomado las movilizaciones tras un año de negociaciones sin avances significativos con la junta directiva. Los trabajadores y trabajadoras se han concentrado este martes frente a las instalaciones del club para reclamar un acuerdo que garantice el mantenimiento de las condiciones laborales recogidas en el convenio vigente.
Según ha denunciado la representación de la plantilla, la dirección del club condiciona la actualización salarial conforme al IPC a la aceptación de recortes en derechos ya consolidados. Una exigencia que los trabajadores consideran injustificada, al entender que las medidas planteadas no tendrían un impacto positivo ni en la situación económica del club ni en la calidad del servicio que se presta.
Desde la plantilla insisten en que su reivindicación pasa por el respeto a las condiciones pactadas, recordando que en anteriores negociaciones ya asumieron recortes en el convenio para contribuir a paliar las dificultades económicas de la entidad. A pesar de ello, señalan que desde 2022 acumulan una pérdida de poder adquisitivo del 12,2 %.
La concentración celebrada este 3 de febrero supone el primer paso de un calendario de movilizaciones que podría intensificarse en las próximas semanas. En caso de que no se desbloquee la negociación, los trabajadores han anunciado la convocatoria de jornadas de huelga a partir del próximo 16 de febrero.
La representación sindical en la empresa está compuesta actualmente por dos delegados de ELA y uno de CCOO, quienes respaldan las movilizaciones y reclaman a la junta directiva una negociación “real y sin imposiciones”.






