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Pamplona licitará un nuevo sistema de bici eléctrica comarcal que espera que esté plenamente operativo en diciembre

El Ayuntamiento garantiza la continuidad del servicio durante la transición y abre la puerta a que la Mancomunidad asuma la gestión

  • Una estación de bicis eléctricas

Pamplona da un giro de timón a su sistema de bicicleta eléctrica. El Ayuntamiento sacará a licitación a comienzos de marzo un nuevo contrato para el servicio municipal de alquiler de bicis eléctricas, con el objetivo de que esté funcionando “a pleno rendimiento” en diciembre y con capacidad para extenderse a toda la Comarca de Pamplona. Así lo ha anunciado este lunes en rueda de prensa el concejal de Gobierno Estratégico, Urbanismo, Vivienda y Agenda 2030, Joxe Abaurrea San Juan.

La nueva adjudicación pondrá fin a la actual etapa de Ride On Pamplona, que el viernes advirtió que cesaría el servicio esta semana por impagos del ayuntamiento.  Mientras se completa el proceso, el Consistorio ha ofrecido a la empresa una propuesta para mantener el servicio en el periodo de transición, con financiación mensual y un mayor control público, siempre que se garantice una calidad mínima en la prestación.

Una licitación para dar estabilidad y crecer en clave comarcal

El contrato que se prepara tendrá una duración de 10 años y un coste anual en torno al millón de euros. La previsión municipal es lanzar el concurso a principios de marzo, resolverlo antes de San Fermín, iniciar la implantación en septiembre y llegar a diciembre con el sistema plenamente operativo.

El nuevo operador deberá aportar todo el equipamiento necesario para mantener el servicio actual en Pamplona —bicicletas, estaciones, talleres y logística— y, además, tener capacidad para crecer hacia la Comarca. De entrada se prevé la incorporación de unas 10 nuevas estaciones y 100 bicicletas, aunque el sistema podrá escalar hasta 30 estaciones y 300 bicis adicionales si así lo demandan los municipios del entorno.

En el pliego pesarán especialmente tres criterios: la robustez y seguridad de las bicicletas, la logística de redistribución de la flota en un ámbito comarcal y la rapidez en el suministro de recambios para evitar averías y parones prolongados.

La comarcalización se articulará en dos fases. En la primera, el Ayuntamiento de Pamplona podrá firmar acuerdos bilaterales con otros municipios para extender el servicio. En la segunda, cuando el sistema esté desplegado y con músculo técnico suficiente, la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona podrá asumir directamente su gestión.

Una transición vigilada y con dinero público

Hasta que el nuevo contrato esté en marcha, el Ayuntamiento quiere evitar que el servicio se deteriore o se interrumpa. Para ello ha propuesto a Ride On mantener la actual orden de continuidad con una fórmula económica clara: hasta 60.000 euros mensuales en pagos “a justificar” para cubrir los gastos imprescindibles (plantilla, naves, informática o mantenimiento).

A cambio, la empresa deberá cumplir unos estándares mínimos de calidad, aceptar una auditoría externa que evalúe el estado real del stock y permitir que una persona designada por el Ayuntamiento tenga acceso a las cuentas para verificar su situación financiera. “Es una cuestión de responsabilidad institucional: debemos garantizar un buen servicio y una gestión eficiente de los fondos públicos”, ha subrayado Abaurrea.

Si no hay acuerdo, el Consistorio contempla un escenario más duro: solicitar el concurso de acreedores de la empresa y negociar directamente con un administrador concursal para tratar de mantener el servicio. Incluso en ese caso, el Ayuntamiento asegura que protegerá a los usuarios: los cerca de 300.000 euros en abonos y monederos digitales podrían devolverse o canjearse por créditos en el nuevo sistema.

Fondos europeos blindados

Una de las grandes incógnitas era qué pasaría con los 1,03 millones de euros de fondos Next Generation UE recibidos en 2023 para este servicio. El Ayuntamiento ya ha consultado a la Comisión Europea y la respuesta es tranquilizadora: no habrá que devolver el dinero siempre que se justifique el cambio de operador, se ponga en marcha un nuevo sistema y se mantenga el servicio para el que se concedió la ayuda (esto es lo más peliagudo dado que las ayudas fueron para las actuales bases que serían distintas). Siempre según el consistorio, Bruselas ha instado a Pamplona a acelerar la nueva licitación.

Un modelo lastrado por problemas desde el inicio

El actual sistema, operativo desde diciembre de 2021, arrastra dificultades casi desde su nacimiento. En mayo de 2023 la empresa ya pidió una modificación del contrato por falta de liquidez, alegando que las tarifas no cubrían costes y que la publicidad exterior —clave en su modelo de negocio— se había visto afectada por una nueva licitación municipal. Un mes después reclamó casi 427.000 euros para reequilibrar las cuentas.

En abril de 2025, ante un primer  aviso de cierre, el Ayuntamiento optó por una solución de emergencia: una orden de continuidad y un adelanto de 200.000 euros, aún pendiente de justificar, además de un acuerdo para comprar el stock de bicicletas y bases por hasta 700.000 euros de cara a la futura comarcalización. Hoy, sin embargo, los técnicos municipales dudan del estado real de ese material, algo que la empresa niega, y que ahora se quiere aclarar mediante una auditoría independiente.

Con este nuevo concurso, Pamplona busca pasar página y construir un sistema de bici eléctrico pensado para toda la comarca.

 
 

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