La comparsa "Stanmajaras" del pequeño municipio de Alconchel, en la provincia de Badajoz, ha querido rendir un emotivo homenaje a las fiestas de Pamplona durante el gran desfile de los carnavales de Badajoz 2026, celebrados este domingo. Una iniciativa tan inesperada como cuidada que ha llamado la atención por su respeto, detalle y admiración hacia los Sanfermines.
El traje diseñado por la comparsa es un auténtico tributo visual a la capital navarra y a sus tradiciones más reconocibles. En el gorro destaca la corona de Josmiguelerico y, a lo largo del conjunto, se suceden referencias muy reconocibles: el Ayuntamiento de Pamplona, el quiosco de la Plaza del Castillo, los fuegos artificiales, el chupinazo, las peñas, la bota de vino o la mítica curva de Estafeta.
El diseño va más allá de los símbolos festivos e incorpora también referencias a los dantzaris, a los pastores de los encierros y al propio San Fermín. Incluso aparece representado el recorrido completo del encierro y un guiño literario a Fiesta (The Sun Also Rises), la obra con la que Ernest Hemingway contribuyó a universalizar las fiestas pamplonesas.
Se trata de un trabajo artesanal realizado con evidente cariño y admiración hacia los Sanfermines, una muestra de cómo la fiesta trasciende fronteras y despierta pasiones lejos de Navarra. Un homenaje sincero que, desde Extremadura, recuerda hasta qué punto Pamplona y sus fiestas forman parte del imaginario colectivo mucho más allá de la Ribera del Arga.
Por esto motovo, para conocer como eran los Sanfermines, una delegación de la comparsa acudió el año pasado a los Sanfermines para disfutar in situ y captar algunos detalles que les han servido para preparar sus trajes y su coreografía.






