La declaración de Jéssica Rodríguez este martes ha arrojado luz sobre la relación económica que mantenía con el exministro de Transportes, José Luis Ábalos. A preguntas del fiscal jefe Anticorrupción, Alejandro Luzón, Rodríguez ha asegurado que su expareja se hacía cargo de la totalidad de sus gastos, incluyendo el arrendamiento de una vivienda de lujo situada en la plaza de España de Madrid. Según su testimonio, fue el propio político quien la instó a buscar el inmueble: "Me dijo que mirara casas y que eligiera la que me gustara".
Esta comparecencia judicial se enmarca en la investigación sobre los beneficios y pagos que la joven habría recibido durante y después de su vínculo sentimental con el exdirigente socialista. La testigo ha detallado cómo se gestionaba el mantenimiento de su día a día, señalando directamente a Ábalos como el responsable de cubrir sus necesidades financieras.
Un cambio en el estilo de vida por "promesas incumplidas"
Durante el interrogatorio, Jéssica Rodríguez ha tratado de contextualizar los motivos detrás de esta generosidad económica. Ha explicado que el entonces ministro "se sentía culpable" debido al giro que dio su existencia al iniciar la relación. Según su versión, ella ya era feliz anteriormente y el inicio de su noviazgo la obligó a cambiar su estilo de vida, una situación que se agravó cuando el político supuestamente no cumplió las promesas que le había realizado al principio.
Este sentimiento de responsabilidad por parte de Ábalos sería, según la declarante, la razón por la cual él decidió costear sus gastos no solo durante el año en el que mantuvieron la relación sentimental, sino también en los periodos posteriores. La declaración busca aclarar si estos fondos procedían estrictamente del patrimonio personal del exministro o si tienen alguna conexión con las tramas de presunta corrupción que se investigan en sede judicial.






