El portavoz de Geroa Bai en el Parlamento de Navarra, Pablo Azcona, ha valorado de forma agridulce el reciente anuncio del Departamento de Educación sobre el mantenimiento de las unidades escolares para el próximo curso. Aunque Azcona considera "positivo" que el consejero Carlos Gimeno haya decidido no cerrar ninguna unidad de 3 años en la red pública, ha denunciado la constante "improvisación" en la gestión del Gobierno foral, señalando que "lo que ayer era imposible, hoy en parte es posible".
Desde la formación se insta al Ejecutivo a no limitar esta rectificación solo a los centros de titularidad pública. Geroa Bai reclama que se atienda el "clamor social" y se analicen los datos necesarios para revertir también el cierre previsto de 14 unidades en la red concertada, defendiendo la estabilidad de todo el sistema educativo navarro.
Una oportunidad para la planificación y la bajada de ratios
Para Azcona, el escenario actual, marcado por cambios demográficos y una situación económica favorable, representa el "momento idóneo" para realizar una planificación estratégica a largo plazo. En lugar de tomar decisiones que puedan perjudicar el futuro de la enseñanza, el portavoz parlamentario aboga por aprovechar los recursos para implementar mejoras estructurales.
Entre las propuestas destacadas por la formación se encuentran:
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La bajada de ratios en las aulas para mejorar la calidad educativa.
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El aprovechamiento de la estabilidad presupuestaria para evitar cierres preventivos.
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El fortalecimiento de la cohesión en la red educativa navarra, tanto pública como concertada.
Críticas a los cambios de criterio en el Gobierno
La formación subraya la contradicción en la que, a su juicio, ha incurrido el Departamento de Educación. Según Azcona, el pasado lunes se anunció el cierre de 19 unidades en la red pública que hoy se han dado por salvadas. Por ello, Geroa Bai pide que se mantenga este nuevo criterio y se aplique de forma total y no parcial.
"No hay que cerrar ningún aula", ha insistido el portavoz, remarcando que el debate prioritario debe centrarse en la mejora de la enseñanza y no en el recorte de unidades, especialmente cuando las posibilidades presupuestarias de Navarra permiten sostener la oferta actual frente al descenso de la natalidad.







