El conocimiento del derecho a la eutanasia ha crecido seis puntos en Navarra en los últimos años y alcanza ya al 79,3% de la población, casi ocho de cada diez navarros. Sin embargo, la reflexión personal sobre cómo se desea morir ha caído más de veinte puntos desde 2020 y hoy solo el 54% de la población afirma haber pensado en ello. Son dos de los datos más llamativos de la última Encuesta de Final de Vida de la Comunidad Foral, presentada este martes en la jornada técnica Cinco años de LORE en Navarra, que reunió a cerca de 200 profesionales sanitarios, jurídicos y sociales en la Facultad de Ciencias de la Salud de Pamplona.
El director general de Salud, Antonio López Andrés, reconoció en la apertura que "aún persiste una brecha entre el derecho y la práctica" y anunció el compromiso del Departamento de impulsar una nueva Ley Foral de Atención Paliativa y Proceso de Morir que actualice los marcos de autonomía del paciente y reduzca esa distancia entre los derechos legales y la realidad social.
105 solicitudes y 59 prestaciones en cinco años
Desde la entrada en vigor de la Ley Orgánica de Regulación de la Eutanasia en Navarra, entre 2021 y 2025, se han registrado 105 solicitudes, con un pico de 33 en 2025. De ellas, 59 culminaron en prestación, lo que representa el 56,2% del total. El porcentaje de aprobación del procedimiento se mantiene estable en torno al 60%. Veintinueve personas, el 27,6%, fallecieron antes de que se completara el proceso. La edad media de los solicitantes ronda los 70 años y las patologías predominantes son las oncológicas y neurológicas.
Más conocimiento, menos reflexión
La encuesta ofrece una radiografía social descrita como "compleja". El 90% de los navarros desea ser informado sobre una posible enfermedad grave y tomar decisiones en el momento final de su vida, pero la tendencia a postergar esa reflexión es creciente, especialmente entre los jóvenes.
El hogar sigue siendo el lugar preferido para morir —un 41% frente al 7% del hospital— aunque con tendencia descendente. La preferencia por recibir cuidados paliativos en casa ha caído del 72% al 53% en cinco años. El conocimiento del Documento de Voluntades Anticipadas ha crecido nueve puntos desde 2020 y ya dos de cada tres navarros saben de su existencia; el número de quienes lo han formalizado casi se ha duplicado desde 2022 y ronda el 10% de la población, llegando a una de cada cuatro personas entre los mayores de 70 años.
Equidad territorial y apoyo a los profesionales, retos pendientes
La jornada identificó como prioridades futuras la agilidad en los procesos —"un factor clave para las personas solicitantes"—, la normalización de la eutanasia como acto médico mediante formación y sensibilización, el refuerzo del papel de la enfermería y el trabajo social en los equipos asistenciales, y la garantía de acceso equitativo en todo el territorio navarro.



