El grupo municipal de UPN en el Ayuntamiento de Pamplona ha denunciado públicamente la inacción del equipo de gobierno liderado por Joseba Asiron ante la proliferación de asentamientos ilegales en la capital navarra. La formación foralista ha exigido medidas urgentes tras revelar que, durante el primer trimestre de 2026, la Policía Municipal ha tenido que realizar una media de una actuación diaria tanto en el entorno de la antigua ikastola Jaso como en el parque de Aranzadi.
Para abordar esta situación, UPN presentó una declaración formal en la Comisión de Presidencia con el objetivo de impulsar una solución definitiva para el derribo del viejo edificio escolar y exhortar al consistorio a impedir estos campamentos improvisados, especialmente los situados en áreas de riesgo. Sin embargo, la propuesta fue rechazada por los votos en contra de los partidos del equipo de gobierno y del PSN, una postura que los foralistas han calificado como una muestra clara de su nula preocupación por resolver este problema de seguridad ciudadana.
Riesgo de inundaciones en Aranzadi y la paralización del derribo de la ikastola Jaso
La formación política ha manifestado que el ejecutivo local se encuentra totalmente superado por la magnitud del problema y le afea que no esté reclamando la implicación del Gobierno de Navarra. Según los representantes de UPN, el discurso oficial de la legislatura insiste en que se está trabajando en el asunto, pero la realidad constata que cada día hay más personas malviviendo en la calle, lo que genera problemas tanto de vulnerabilidad social para los propios ocupantes como de convivencia para el resto de la ciudadanía.
La denuncia parlamentaria ha hecho especial hincapié en el deterioro del parque de Aranzadi. UPN sostiene que el reciente desalojo del chalé de las Agustinas ha provocado un efecto llamada, desplazando a la mayoría de sus antiguos ocupantes hacia zonas inundables del parque fluvial. Los regionalistas advierten que la falta de intervención municipal, además de degradar este entorno natural de Pamplona, supone un peligro real e inminente para la integridad física de las personas que pernoctan en el lugar ante eventuales crecidas del río Arga.
Por otra parte, respecto a la antigua ikastola Jaso, los foralistas recordaron que hace un año ya solicitaron la demolición de la estructura. En aquel momento, la respuesta institucional aseguró que el Consorcio se reuniría antes de las fiestas de San Fermín de 2025 para dar pasos concretos hacia el derribo. UPN ha censurado que aquellos compromisos resultaron ser falsos, por lo que exigen al alcalde que deje de poner excusas y aplique un plan de actuación inmediato.






