Las principales empresas de Navarra y Aragón se reunieron en Pamplona para reclamar una agenda compartida de competitividad que permita consolidar el crecimiento económico, atraer inversiones y generar empleo en dos territorios de fuerte peso industrial. La jornada, impulsada por la Confederación de Empresarios de Navarra (CEN) con el apoyo de CaixaBank, contó con la presencia del presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, y reunió a representantes de decenas de empresas de ambas comunidades.
El encuentro arrancó con una visita a la Clínica Universidad de Navarra, guiada por su director general, Joseba Campos, que mostró a los asistentes las dos líneas de referencia del centro: la hospitalidad y la tecnología aplicada a la atención al paciente. La visita puso en valor el modelo de excelencia en atención al cliente que caracteriza a la institución.
El AVE, principal cuello de botella
Uno de los asuntos que generó mayor preocupación fue la situación del tramo ferroviario de Alta Velocidad entre Zaragoza y Castejón. Mientras el tramo entre Castejón y Pamplona cuenta con obras ejecutadas, actuaciones en marcha y proyectos encargados, el tramo aragonés sigue pendiente de la aprobación definitiva de su estudio informativo y no tiene ningún proyecto constructivo licitado. La reciente presentación de un estudio informativo complementario para integrar la Alta Velocidad en Tudela añade un nuevo paso administrativo que reabre el debate sobre los plazos reales de ejecución.
El presidente de CEN, Manuel Piquer, fue contundente al respecto: "Nos preocupa especialmente que entre Zaragoza y Castejón no exista todavía ningún proyecto constructivo en marcha. No podemos permitir que la Alta Velocidad llegue a Castejón para detenerse allí". Las empresas reclamaron explorar fórmulas que permitan avanzar en los tramos no afectados por las modificaciones planteadas en Tudela y evitar nuevos retrasos.
Fiscalidad, energía y absentismo
El debate abordó también la presión fiscal sobre las empresas. Aunque Navarra estudia reducir el tipo nominal del Impuesto de Sociedades del 28% al 25% para determinadas empresas vinculadas al empleo y la sostenibilidad, algunos índices sitúan a la comunidad en posiciones intermedias-bajas de competitividad fiscal respecto al conjunto de territorios españoles. Los empresarios defendieron una fiscalidad que favorezca la inversión y la innovación en un entorno de competencia global por atraer proyectos industriales.
En materia energética, Aragón concentra aproximadamente el 20% de las solicitudes de nueva demanda eléctrica en España, impulsadas por centros de datos, industria avanzada e hidrógeno renovable. Navarra, por su parte, advierte de la saturación de determinados nudos eléctricos y la dificultad para garantizar potencia a proyectos industriales estratégicos. El absentismo laboral y su impacto en la productividad completaron los grandes ejes del debate.
Voces del encuentro
El presidente de CEOE Aragón, Benito Tesier, destacó las sinergias entre ambos territorios: "Aragón y Navarra tenemos economías y tejidos empresariales fuertes y estamos convencidos de que colaborando podemos reforzarnos ambos para seguir creciendo y atrayendo inversiones y talento".
Antonio Garamendi, presidente de CEOE, enmarcó la cuestión en clave europea: "Los territorios que ofrezcan energía, infraestructuras modernas, estabilidad regulatoria y un marco fiscal atractivo liderarán el desarrollo durante la próxima década". La vicepresidenta de CEN, Laura Sandua, advirtió de las consecuencias de la inacción: "Cada inversión que se retrasa por falta de energía, de infraestructuras o de competitividad es una oportunidad que acaba marchándose a otro territorio".
El encuentro en Pamplona fue la segunda cita del ciclo, tras una jornada previa celebrada en Zaragoza en la que empresarios de ambas comunidades abordaron retos comunes e intercambiaron experiencias de desarrollo de negocio.






