El Ayuntamiento de Pamplona impulsará este mismo año el procedimiento para completar la urbanización del paseo Anelier, en Rochapea, un desarrollo pendiente desde su aprobación en 2001. La propuesta contempla la promoción de hasta 252 viviendas, la mitad de ellas protegidas, además de nuevas zonas verdes y arboladas en el frente sur del paseo, locales comerciales en los bajos de las nuevas edificaciones, 1.600 metros cuadrados de nuevos espacios dotacionales en planta baja y una reorganización del sistema de aparcamientos que creará o liberará entre 400 y 500 plazas para los residentes del barrio.
El primer paso, la aprobación del convenio urbanístico, se llevará al pleno municipal de este mismo jueves. Las obras de urbanización, licitadas por 0,85 millones de euros, no comenzarán hasta octubre y está previsto que finalicen en abril de 2027, mientras que la reorganización del aparcamiento empezará a aplicarse en septiembre.
El concejal delegado de Gobierno Estratégico, Urbanismo, Vivienda y Agenda 2030, Joxe Abaurrea San Juan, ha presentado los detalles de esta actuación en rueda de prensa. Según ha explicado, el Ayuntamiento, a través de la Gerencia de Urbanismo, licitará las obras por un presupuesto de 852.697,32 euros, IVA incluido, mediante un contrato de obras tramitado por procedimiento abierto. Las empresas interesadas deberán presentar sus ofertas a través del Portal de Licitación Electrónica, y la adjudicación valorará tanto la oferta económica como la calidad técnica de las propuestas.
252 viviendas, la mitad protegidas, y nuevos espacios dotacionales
Paralelamente a la urbanización, el Ayuntamiento impulsará este jueves la tramitación de un convenio urbanístico que permitirá transformar las parcelas 6 y 7 del polígono P9A del Plan Parcial de Rochapea, hoy destinadas a usos terciarios y sin edificar, para dar paso a uso residencial, comercial y dotacional. El objetivo es desbloquear el desarrollo de estas parcelas, completar la urbanización pendiente del ámbito y adaptar sus usos a las necesidades actuales del barrio.
La modificación urbanística se tramitará mediante un Plan Especial de Actuación Urbana (PEAU), que deberá concretar las nuevas condiciones de ordenación. Como referencia inicial, el convenio contempla un uso principal residencial, con una altura máxima orientativa de planta baja más nueve plantas y ático en los edificios más estrechos, para que las viviendas puedan tener doble orientación. La estimación apunta a 252 viviendas, la mitad de ellas con algún régimen de protección, ajustadas a los parámetros del Plan Municipal de Vivienda Asequible, que prioriza la emancipación juvenil y el arraigo en los barrios.
El acuerdo incorpora también una dimensión dotacional: las plantas bajas de las parcelas del bloque situado al oeste, salvo los espacios destinados a rampas y portales, se cederán al Ayuntamiento como dotación pública construida, con una superficie aproximada de 1.600 metros cuadrados. Las plantas bajas del bloque situado al este mantendrán los porches y albergarán usos comerciales. El resto de obligaciones urbanísticas vinculadas al cambio de uso y al incremento de edificabilidad se concretarán en el PEAU.
El convenio reparte compromisos entre las partes: la promotora asumirá la presentación del documento completo del PEAU, con su documentación técnica y sectorial, así como el proceso de participación ciudadana previo; el Ayuntamiento se compromete a impulsar la tramitación del convenio y el planeamiento, colaborar técnicamente con la promotora y licitar, seguir y recibir las obras de urbanización pendientes del polígono P9A para, una vez ejecutadas, liquidarlo. El calendario prevé la aprobación inicial del convenio, su exposición pública y la aprobación definitiva a lo largo de 2026, para después avanzar en la participación ciudadana, la redacción y tramitación del PEAU, mientras en paralelo se completan las obras de urbanización del paseo.
Entre 400 y 500 plazas adicionales para los residentes
En la actualidad existe en la zona final de Anelier un aparcamiento provisional con unas 284 plazas. Mientras no arranque la construcción de los edificios, prevista a partir de 2028, quedarán en el solar 105 plazas provisionales repartidas en dos zonas, de 64 y 41 plazas respectivamente. A ello se sumarán cambios en el sistema de estacionamiento de las calles adyacentes, que permitirán crear, liberar o reconvertir entre 400 y 500 plazas para los vecinos del barrio.
Estos cambios se apoyan en un estudio sobre la ocupación del estacionamiento en Rochapea, realizado por Seguridad Ciudadana y presentado a la junta de movilidad el 13 de febrero de 2026, que constata una elevada presión sobre las plazas disponibles, con una ocupación media global del 93% en las franjas analizadas. La mayor saturación se registra los sábados a las 22:00 horas, cuando la ocupación roza el 100%. El análisis detecta diferencias dentro del barrio: las calles Río Arga y Anelier concentran el mayor número de plazas libres, mientras que Izalzu, Jaurrieta, Oronz, Ezcaroz, Beúnza, Esparza y Sarriés presentan los niveles más altos de saturación.
El estudio refleja además un uso intensivo del aparcamiento por parte de personas ajenas al barrio: en torno al 40% de las matrículas solo se detectaron una vez durante las seis rondas realizadas, y más del 38% de los vehículos estacionados no correspondían a titulares de tarjeta de residente de los sectores 1 y 8. También se constataron numerosos estacionamientos indebidos en intersecciones, zonas de motos, pasos de cebra y áreas de contenedores.
Como medida principal, el proyecto plantea ampliar el horario de regulación del estacionamiento para reforzar la protección de las plazas residenciales, llegando incluso, según el documento, a las 24 horas todos los días del año para lograr la máxima efectividad. Según las estimaciones del estudio, esta medida permitiría disponer de entre 400 y 500 plazas adicionales para los residentes.
Ya se ha ejecutado una primera actuación en este sentido en la calle Juslarrotxa, donde se ha reordenado la circulación y el estacionamiento entre las calles Arbizu y Ochagavía, transformando la vía, antes de doble sentido, en una calle de sentido único. El cambio ha permitido ganar 22 nuevas plazas de aparcamiento.
El concejal Abaurrea ha destacado que, además de facilitar el aparcamiento vecinal, la nueva regulación contribuirá a reducir el tráfico de agitación asociado a la búsqueda de plaza, con efectos positivos sobre las emisiones, el ruido y la ordenación del espacio público, además de actuar como elemento disuasorio frente a los estacionamientos indebidos.









