El guitarrista Pepe Habichuela, una de las figuras imprescindibles de la historia del flamenco, ha fallecido este martes en Madrid a los 82 años, poniendo fin a una trayectoria artística de más de seis décadas que marcó la evolución del toque flamenco contemporáneo. La noticia ha causado una profunda conmoción en el mundo de la cultura y la música.
La relación del maestro granadino con Pamplona fue especialmente estrecha durante la última década gracias al festival Flamenco On Fire, del que fue uno de sus artistas más emblemáticos desde sus primeras ediciones y padrino del mismo. De hecho, el certamen le rindió un homenaje en 2015, reconociendo su inmensa aportación a la guitarra flamenca y su influencia sobre varias generaciones de músicos.
Desde el nacimiento de Flamenco On Fire en 2014, Habichuela acudió cada año a Pamplona para participar en conciertos, encuentros y actuaciones que contribuyeron a consolidar al festival como una de las grandes citas internacionales del flamenco. Su presencia se convirtió en una de las imágenes más reconocibles del certamen dedicado a la memoria del maestro navarro Sabicas.
Uno de los momentos más recordados tuvo lugar en 2020, cuando protagonizó una actuación desde el balcón del Ayuntamiento de Pamplona junto a Kiki Morente, llevando el flamenco al corazón de la ciudad en una edición marcada por las restricciones sanitarias. Años después volvería a participar en distintas actividades del festival, manteniendo intacto su vínculo con el público navarro, como un concierto muy especial en 2025 con Duguna.
Nacido en Granada en 1944 como José Antonio Carmona Carmona, Pepe Habichuela pertenecía a una de las grandes sagas flamencas de España. Su carrera estuvo ligada a nombres fundamentales como Enrique Morente, Camarón de la Isla, Juanito Valderrama o Fosforito, además de desarrollar una destacada trayectoria como solista y explorar nuevas sonoridades junto a músicos de jazz y otras tradiciones musicales. Su estilo, profundamente respetuoso con la tradición pero abierto a la innovación, lo convirtió en uno de los guitarristas más influyentes del último medio siglo.
Entre los numerosos reconocimientos recibidos destacan la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes y la Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio, distinciones que reconocieron una trayectoria artística excepcional.
Con su fallecimiento desaparece uno de los grandes referentes del flamenco contemporáneo, pero también un artista que encontró en Pamplona una segunda casa gracias a Flamenco On Fire. Su legado permanecerá unido para siempre a un festival que lo convirtió en una de sus figuras más queridas y admiradas, contribuyendo a acercar la guitarra flamenca al público navarro y a reforzar el prestigio internacional de la cita pamplonesa.
Se apaga la guitarra de Pepe Habichuela, pero su música seguirá sonando allí donde el flamenco siga contando quiénes somos.
— Pedro Sánchez (@sanchezcastejon) August 4, 2026
Gracias por una vida entregada al arte y por engrandecer nuestro patrimonio cultural.
Un abrazo a su familia y a sus seres queridos.…







