La Unión Federal de Policía de Navarra (UFP) denunció este lunes la situación de "creciente malestar" que, según el sindicato, se está produciendo en la Jefatura Superior de Policía de Navarra, y responsabilizó especialmente a la Unidad de Coordinación Operativa Territorial (UCOT) de una gestión de personal que, a su juicio, está provocando "graves desequilibrios entre unidades", desmotivación y un "progresivo deterioro" del clima laboral.
Según la organización sindical, mientras determinadas unidades, como la propia UCOT, están siendo reforzadas de manera significativa, servicios esenciales como el Grupo de Atención al Ciudadano de la Brigada Provincial de Seguridad Ciudadana, la Policía Judicial o las unidades de documentación de DNI, pasaportes y TIE continúan soportando "importantes carencias de personal". Para la UFP, esta distribución desigual está comprometiendo la capacidad operativa de determinados servicios y la atención a la ciudadanía, y evidencia una planificación de recursos humanos que "necesita una revisión urgente".
El sindicato calificó de "especialmente preocupante" la gestión de los movimientos internos desarrollados durante este año, marcada, según denuncia, por correcciones reiteradas, plazas ofertadas que posteriormente no han sido cubiertas y una planificación que ha generado incertidumbre entre los agentes. Desde la UFP reclamaron que estos procedimientos respondan de manera inequívoca a los principios de mérito, capacidad, antigüedad, igualdad y transparencia, "eliminando cualquier sombra de duda" sobre posibles decisiones basadas en afinidades personales.
La organización sindical vinculó esta situación con un clima laboral "cada vez más deteriorado", que a su entender está generando desmotivación, enfrentamientos y un "importante desgaste" entre los funcionarios, y señaló la existencia de "numerosas bajas laborales" en un contexto de creciente conflictividad que, afirman, debería llevar a analizar y corregir las causas del deterioro del ambiente de trabajo.
El sindicato aseguró haber recibido "reiteradas quejas" de policías que resumen la situación bajo la expresión "estás conmigo o estás contra mí", y defendió que la Policía Nacional "no puede funcionar bajo una lógica de personalismo, afinidades o círculos de confianza", reclamando que los agentes sean valorados por su profesionalidad y su trabajo, y no por su proximidad a determinados mandos.
La UFP denunció además la falta de transparencia en determinados procesos formativos, en los que, según afirma, algunos cursos o actividades no habrían sido suficientemente publicitados entre el conjunto de la plantilla, lo que a su juicio priva potencialmente a otros funcionarios de acceder a ellos en igualdad de condiciones.
A todo ello, el sindicato sumó una denuncia que calificó de "especialmente grave": la presión, marginación o trato desfavorable que, según sostiene haber constatado, estarían sufriendo determinadas organizaciones sindicales, entre ellas la propia UFP, tras haber ejercido públicamente su derecho a denunciar ante la opinión pública determinadas actuaciones de mandos policiales. El sindicato defendió que denunciar públicamente lo que considera incorrecto "forma parte" de su responsabilidad sindical, y afirmó que no aceptará "represalias, exclusiones o un trato diferenciado" por ejercer su función de representación y defensa de los policías.
La UFP Navarra exigió, en este sentido, "un cambio inmediato de rumbo" que incluya una distribución equilibrada de los efectivos, movimientos internos transparentes y objetivos, igualdad de oportunidades en la formación, respeto a la representación sindical y el abandono de cualquier dinámica de personalismo. El sindicato concluyó su comunicado señalando que continuará denunciando públicamente cualquier situación que considere contraria a estos principios y defendiendo a todos los funcionarios, "independientemente de sus afinidades, destinos o relaciones personales con los responsables de la Jefatura".






