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Lagundu Arakil, la asociación de Burlada que sostiene la infancia vulnerable

La entidad acompaña de forma continuada a niños, niñas y familias en situación de vulnerabilidad, entre ellas familias migrantes

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  • Lagundu Arakil -

La crisis migratoria vivida en Ceuta a finales de julio, cuando miles de personas entraron en la ciudad desde Marruecos, muchas de ellas atravesando el mar a nado, entre las que había cientos de menores, ha vuelto a poner rostro a una realidad que va más allá de las cifras y las fronteras: la de niños y niñas que llegan solos, familias que buscan un futuro mejor y recursos de acogida sometidos a una presión extraordinaria. Semanas después de aquellos episodios, la situación de muchos de esos menores continúa siendo especialmente vulnerable.

Es precisamente desde esa idea, la de que detrás de cada cifra hay personas que necesitan cuidado, seguridad y alguien que las sostenga, desde donde trabaja Lagundu Arakil, una asociación que acompaña de manera continuada a niños, niñas y familias que atraviesan situaciones de dificultad. Su labor no suele aparecer en los grandes titulares, pero se construye desde algo mucho más cercano: estar ahí.

En el proyecto participan personas voluntarias que acompañan a niños y familias en situación de vulnerabilidad, entre ellas familias migrantes que buscan empezar de nuevo lejos de todo lo que dejaron atrás. Iker es una de esas personas voluntarias. Él mismo conoce lo que significa crecer en medio de las dificultades: perdió parte de su infancia a raíz de una crisis económica familiar y tuvo que ponerse a trabajar con apenas 11 años. Aun así, encontró en los estudios y en la generosidad de quienes le ayudaron el impulso para seguir adelante. Después de pasar por distintas ciudades de España, hoy es una de las personas que apoya el proyecto de Lagundu Arakil.


"Recibo mucho más de lo que doy. Me hace mejor persona", explica Iker cuando le preguntan por qué continúa implicado en la asociación. Su historia refleja, de alguna manera, el espíritu de Lagundu Arakil: personas que conocen las dificultades y que han decidido no mirar hacia otro lado cuando alguien necesita ayuda, porque, como recuerda la propia asociación, no siempre hace falta ir muy lejos para cambiar las cosas; a veces basta con mirar alrededor, acompañar y sostener a quien se tiene cerca.

Quienes deseen colaborar con esta labor pueden hacerlo mediante una aportación por Bizum al número 635 12 95 97. Cualquier cantidad, por pequeña que sea, contribuye a que el proyecto de apoyo pueda seguir adelante.

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