El vicepresidente y portavoz del Gobierno de Navarra, Javier Remírez, y el consejero de Cohesión Territorial, Óscar Chivite, han explicado este miércoles en rueda de prensa, tras la sesión del Gabiente, la situación de las obras del túnel de Belate, prácticamente paralizadas tras conocerse que la asesoría jurídica del Ejecutivo foral considera que la vía del enriquecimiento injusto no resulta procedente para abonar a la contrata los 8,35 millones de euros correspondientes a trabajos derivados del modificado uno del proyecto.
Chivite ha recordado que ese modificado no prosperó como consecuencia de un reparo suspensivo de la Intervención, que el Gobierno de Navarra acató, lo que conllevó la destitución del entonces gerente director general de Obras Públicas. Desde entonces, el departamento ha estudiado alternativas jurídicas y económicas para abonar los trabajos realizados desde el inicio del modificado uno hasta su reparo, entre ellas la figura del enriquecimiento injusto, una vía habitual en las administraciones públicas para abonar servicios u obras de los que la administración se ha beneficiado sin contar con la cobertura jurídica suficiente dentro de la normativa de contratos públicos. Según ha explicado Chivite, los servicios jurídicos han concluido recientemente que esta vía no resulta procedente en los términos planteados.
El consejero ha defendido que los trabajos de Belate han continuado por varios motivos: la responsabilidad política de interés general, ya que nadie en la Comunidad Foral ha querido que la obra se paralizara o quedara sin terminar; razones de seguridad técnica, puesto que dejar la excavación a medias podría haber supuesto un peligro de derrumbe, lo que llevó a decidir la continuidad hasta la realización del cale; y motivos técnicos vinculados a la morfología del terreno y a la gran cantidad de agua hallada, que hicieron imprescindible mantener el sostenimiento del modificado uno y la instalación de una depuradora de mayor capacidad para evitar problemas medioambientales en la regata próxima a Belate. Obras Públicas se ha reunido ya con la UTE para comunicarle que la vía de abono sobre parte de los trabajos realizados queda descartada, y ha trasladado su voluntad de mantener un diálogo abierto para analizar conjuntamente la situación contractual y económica.
El vicepresidente y portavoz, Javier Remírez, por su parte, ha insistido en que el Gobierno de Navarra "acata" el criterio de los servicios jurídicos "porque aquí siempre se actúa conforme al derecho", y por ello no realizará el pago de 8.350.000 euros sin la cobertura jurídica necesaria. Al mismo tiempo, ha subrayado que el Ejecutivo no va a "quedarse con los brazos cruzados" y que trabajará para que Belate, así como el resto de las cinco obras del conjunto Belate-Almandoz, continúen. El vicepresidente ha precisado que no se prejuzgan los derechos económicos que puedan corresponder a ninguna de las partes, sino que estos deberán determinarse por las vías legalmente establecidas, y ha resumido la posición del Gobierno en dos responsabilidades "inseparables": proteger los recursos públicos y garantizar la continuidad de una infraestructura estratégica para Navarra.
Ambos consejeros han anunciado que han solicitado conjuntamente su comparecencia ante el Parlamento de Navarra para explicar con mayor detalle la situación, incluyendo los antecedentes del expediente, el reparo de la Intervención, las decisiones adoptadas, la vía del enriquecimiento injusto estudiada, las conclusiones de los servicios jurídicos, la situación contractual actual y las actuaciones en marcha para garantizar la continuidad de las obras.
Preguntado por los periodistas, Chivite ha señalado que se está redactando la paralización formal del modificado uno tras recibir el informe jurídico, y que la decisión ha sido comunicada tanto a los socios de Gobierno como a la UTE, que se ha mostrado dispuesta a sentarse a buscar una solución. El consejero ha explicado que la obra se encuentra actualmente al 52% de ejecución, que ya se han abonado 38 millones de euros a la UTE por los trabajos realizados y que la paralización ha coincidido con un cambio de fase en la ejecución del proyecto, entre la finalización del cale y el inicio de lo que se denomina como "destroza". Preguntado sobre si la obra está parada en la práctica hasta que se encuentre una solución, Chivite lo ha confirmado.
En cuanto al calendario europeo del proyecto, Chivite ha recordado que Navarra debe rendir cuentas ante la Unión Europea por un expediente sancionador abierto por la falta de actuación en esta infraestructura durante los quince años anteriores, y ha explicado que, aunque el último cronograma presentado preveía la finalización de las obras para 2027, existe margen hasta 2030 para buscar una solución sin consecuencias para Navarra ante Europa, dado que las condiciones del expediente se centran sobre todo en la finalización del tramo entre Almandoz y Belate.







