El alcalde de Pamplona, Joseba Asiron, ha hecho balance de la legislatura durante su intervención en el último debate sobre el estado de la ciudad, en el que ha reivindicado tanto la moción de censura que dio origen al actual equipo de gobierno como la gestión desarrollada desde entonces, en vísperas de la próxima cita electoral.
Asiron ha defendido la moción de censura del 28 de diciembre de 2023 como "un ejercicio de responsabilidad" y "una muestra de capacidad de diálogo entre diferentes" que permitió a la ciudad salir de una situación de parálisis, tras cinco años de gobiernos de derechas marcados, según ha dicho, por "la imposición, el desprecio por las mayorías, la improvisación y el amiguismo". El acuerdo entre cuatro fuerzas políticas progresistas, ha señalado, ha permitido aprobar más de 900 millones de euros de gasto en tres años —contando también los remanentes— y sacar adelante decenas de proyectos con el objetivo de mejorar la vida de pamplonesas y pamploneses.
El alcalde ha subrayado que los pactos que posibilitaron tanto la moción de censura como el posterior acuerdo de gobierno se sustentaron en una serie de principios: el respeto por la diversidad y el marco institucional, el compromiso con la memoria, la justicia y la reparación de las víctimas, el reconocimiento del euskera como lengua propia de la ciudad, el impulso al primer plan de convivencia, la apuesta por destensionar los Sanfermines y el compromiso con la igualdad y la lucha contra la violencia machista. Principios que, ha explicado, se repitieron tanto en el acuerdo con el PSN como en el posterior con Geroa Bai, Contigo-Zurekin y EH Bildu.
En un contexto que ha descrito marcado por el auge de los discursos de odio y el avance del fascismo, Asiron ha defendido que el mayor logro de la legislatura ha sido "consolidar en torno a estos y otros valores una mayoría sólida, competente y comprometida", y ha afirmado que Pamplona se ha convertido en un referente "no solo en la gestión, sino sobre todo en la resistencia frente a la ola ultra".
En el terreno de la gestión, el alcalde ha cifrado en torno al 90% el grado de cumplimiento de los sesenta puntos del acuerdo programático de gobierno, con la expectativa de acercarse al 100% al término de la legislatura. Entre los aspectos "manifiestamente mejorables", ha señalado el retraso en la aprobación del primer plan de convivencia de Pamplona, cuyo proceso, según ha explicado, se ha ralentizado más de lo previsto, en parte por el boicot de dos fuerzas políticas presentes en el Ayuntamiento, aunque ha reafirmado el compromiso de aprobarlo antes de que termine el año, previsiblemente en noviembre, tras la celebración esta misma semana de una jornada participativa en el Civivox Condestable.
Entre los proyectos ya materializados, Asiron ha destacado la remodelación del paseo de Sarasate, con una inversión municipal en torno a los 11 millones de euros —a la que se suma la aportación de la Mancomunidad—, calificándola de actuación "de reto histórico" tanto por la escala del proyecto como por su calidad urbanística.












