El papa León XIV recibió en audiencia privada al arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela, monseñor Florencio Roselló Avellanas, el pasado lunes 9 de febrero a las 12:30 horas en la Biblioteca Privada del Palacio Apostólico del Vaticano.
Durante el encuentro, ambos conversaron sobre la situación actual de la Iglesia tanto en Navarra como en el conjunto de España, así como sobre las características de la sociedad navarra y su relación con la vida eclesial.
En el transcurso de la audiencia, monseñor Roselló entregó al Santo Padre varios obsequios: una figura de san Fermín, un pañuelo rojo y una escultura que representa una mano escapando de unos grilletes —realizada por un interno de la cárcel de Castellón— como símbolo de libertad. Asimismo, y teniendo en cuenta la trayectoria misionera del pontífice, le invitó a aprovechar su próxima visita a España para conocer el Castillo de Javier, lugar de nacimiento de san Francisco Javier, consciente de la dificultad que supone encajar la visita en su agenda.
Dos visitas a Navarra
Por su parte, el papa León XIV recordó sus dos estancias previas en Navarra. La primera tuvo lugar el 6 de febrero de 2015, cuando viajó para visitar a un estudiante peruano de su diócesis de Chiclayo que cursaba estudios en la Universidad de Navarra.
La segunda se remonta a comienzos de siglo, cuando, siendo padre general de su orden, visitó el Monasterio de la Santísima Trinidad de las hermanas agustinas en Aldatz, en el valle de Larraun. En aquella ocasión conoció el convento, celebró una misa y compartió un tiempo de conversación con la comunidad religiosa en la biblioteca.






