[VIDEO] Presentación de la XII Marcha Contra el Cáncer

 Las inscripciones están abiertas hasta el 13 de junio por 10 euros, destinados íntegramente a investigación oncológica

Pamplona Actual

El macroproyecto fotovoltaico de Sarbil divide a Etxauri y entra en su fase final de alegaciones

El Consistorio presenta 13 alegaciones técnicas tras un proceso deliberativo mientras la plataforma ciudadana rechaza ese proceso y exige la paralización total

  • Rueda de prensa de Cabezón Etxauri Bizirik

El proyecto fotovoltaico que la empresa Sarbil Eguzki S.L. pretende construir en el monte Sarbil, en el valle de Etxauri, ha entrado en la recta final de su período de alegaciones con dos respuestas bien diferenciadas desde el propio territorio: el Ayuntamiento de Etxauri ha presentado 13 alegaciones técnicas orientadas a mejorar las condiciones del proyecto, mientras que la plataforma vecinal Cabezón de Etxauri Bizirik ha rechazado participar en el proceso deliberativo impulsado por el Consistorio y mantiene su exigencia de paralización total.

El Ayuntamiento: 13 alegaciones para garantizar condiciones

El Ayuntamiento de Etxauri ha optado por una postura que combina la aceptación condicionada del proyecto con la exigencia de mayores garantías. Tras analizar la documentación pública y recoger las opiniones expresadas durante el proceso deliberativo puesto en marcha en abril, el Consistorio ha trasladado al promotor 13 alegaciones que abordan principalmente dos grandes ejes: la participación comunitaria y la protección medioambiental.

En materia de participación, el Ayuntamiento solicita a la empresa una mayor concreción sobre la fórmula que desarrollará para la participación pública, incluyendo una planificación detallada y la plataforma que la hará posible, de acuerdo con la Ley Foral de Cambio Climático y Transición Energética. La alcaldesa de Etxauri, Idoia Aritzala Etxarren, ha subrayado que durante el proceso deliberativo se planteó con frecuencia la posibilidad de una participación ciudadana del 100% en el proyecto, extremo que la documentación de la empresa debería recoger de forma explícita.

El Consistorio también reclama al promotor un estudio de viabilidad económica que analice y garantice la participación de entidades locales, ciudadanos y demás actores implicados.

En el plano medioambiental, el Ayuntamiento pide ampliar las evaluaciones de impacto ambiental hasta el final de la vida útil de la instalación, superando el límite de 15 años inicialmente contemplado, y exige que la empresa incluya medidas contra incendios, modificaciones en las líneas de evacuación, garantías para la conservación de acuíferos y fauna, protección del paisaje y un balance de emisiones de CO₂.

Una de las alegaciones más relevantes es la relativa al carácter agrovoltaico con el que el promotor presenta el proyecto. El Ayuntamiento deja claro que la empresa no puede definirlo como tal con una simple declaración de intenciones: debe acreditar de forma rigurosa que la compatibilidad entre producción energética y actividad agraria es real y efectiva. Asimismo, el Consistorio recuerda que la promotora se comprometió a no desarrollar ningún otro proyecto en el ámbito del monte Sarbil, compromiso que, según la alcaldesa, no aparece recogido en la documentación presentada y que debe ser incluido de forma expresa.

"Tenemos que asegurarnos de que las condiciones que acordamos con la empresa se cumplan y se garanticen, así como que se resuelvan las preocupaciones que nos ha generado la lectura del proyecto y que también han planteado los vecinos y vecinas del pueblo", ha señalado Aritzala Etxarren.

La plataforma vecinal: rechazo al proceso y exigencia de paralización

Desde una posición radicalmente distinta, la plataforma Cabezón de Etxauri Bizirik ha hecho público un documento en el que explica por qué ha rechazado participar en el proceso deliberativo convocado por el Ayuntamiento bajo el título Sarbil: territorio, energía y futuro, y reitera su reclamación de paralización total del macroproyecto.

La plataforma argumenta, en primer lugar, que el proceso deliberativo llega con más de dos años de retraso: el Ayuntamiento firmó un convenio con el promotor en febrero de 2024, antes de consultar a la ciudadanía. A su juicio, ese proceso participativo debía haberse realizado antes de cualquier acuerdo con la empresa, y no ahora que el anteproyecto ya se ha presentado ante el Gobierno de Navarra.

La organización vecinal también critica las formas: la invitación a participar les llegó con solo siete días de margen, sin haber consultado previamente su disponibilidad, y mientras el proceso de implantación del macroproyecto continuaba en paralelo. Para la plataforma, es una incongruencia deliberar sobre un proyecto que ya está en marcha sin que el Ayuntamiento haya solicitado previamente su paralización.

Otro de los argumentos centrales de Cabezón de Etxauri Bizirik es la falta de neutralidad del proceso: Ayuntamiento y promotor llevan más de dos años trabajando juntos a favor del proyecto, lo que invalida, a su entender, cualquier apariencia de diálogo equilibrado. En esta misma línea, la plataforma denuncia que el Ayuntamiento de Cendea de Olza/Oltza Zendea, municipio directamente afectado, no haya sido invitado al proceso deliberativo, circunstancia que atribuyen a que ese consistorio es uno de los siete que han aprobado mociones solicitando la paralización del macroproyecto.

Para Cabezón de Etxauri Bizirik, el proceso deliberativo es una "maniobra de distracción" durante el período de alegaciones y una operación de blanqueo ante la falta de transparencia y participación ciudadana desde el origen. La plataforma llama a continuar la movilización y recuerda que hasta ahora se han recogido más de mil alegaciones individuales en contra del proyecto, que 60 colectivos y asociaciones se adhirieron a la manifestación multitudinaria del 28 de marzo en Etxauri, y que siete ayuntamientos y concejos, junto con la Federación Navarra de Deportes de Montaña y Escalada, han aprobado mociones de paralización.

Las alegaciones técnicas de la plataforma al Gobierno de Navarra

Paralelamente a su rechazo al proceso deliberativo municipal, Cabezón de Etxauri Bizirik ha presentado ante el Servicio de Ordenación Industrial del Gobierno de Navarra un extenso documento de alegaciones ambientales al macroproyecto —que afecta a nueve plantas fotovoltaicas (Sarbil 1 a Sarbil 9) en los términos de Etxauri, Cendea de Olza/Oltza Zendea y Orkoien— con el objetivo declarado de hacer inviable su continuación.

El documento se apoya en varios informes técnicos encargados por la plataforma, entre ellos un estudio geológico y geotécnico realizado por un doctor en geología con más de 35 años de experiencia. Las conclusiones de ese informe advierten de que la sierra de Sarbil presenta una geomorfología kárstica compleja, con grietas, dolinas, socavones y cavidades, sobre un sustrato calcáreo con alto grado de meteorización. El estudio señala que los terrenos presentan heterogeneidades significativas derivadas de procesos tectónicos y kársticos que deben ser estudiados en profundidad antes de cualquier implantación industrial, y que la sismicidad de la zona aconseja elevar los coeficientes de seguridad estructural previstos inicialmente.

En materia de biodiversidad y espacios protegidos, las alegaciones recuerdan que el ámbito del proyecto se solapa con la ZEPA B-150 (Peña de Etxauri) y el Área de Protección de la Fauna Silvestre APFS-14 (Roqueado de Etxauri), y que la zona actúa como corredor ecológico entre la ZEC Urbasa-Andía y la citada ZEPA, conectando regiones bioclimáticas eurosiberianas y mediterráneas. La plataforma alega que la instalación afectaría a especies en peligro de extinción o con alto grado de protección, como el quebrantahuesos, el águila de Bonelli y el milano real, además de a quirópteros e invertebrados saproxílicos.

Las alegaciones cuestionan también la suficiencia del Estudio de Impacto Ambiental presentado por el promotor, al que atribuyen carencias técnicas relevantes: escala inadecuada en el análisis del efecto barrera para la fauna, ausencia de evaluación acumulativa entre las nueve plantas, falta de un estudio acústico y de un plan de vigilancia ambiental, y análisis paisajístico, socioeconómico y patrimonial considerados deficitarios.

En el plano patrimonial, el documento subraya que la sierra de Sarbil alberga una importante concentración de yacimientos arqueológicos —abrigos, túmulos, megalitos y asentamientos neolíticos— que el estudio de impacto ambiental aborda de forma insuficiente, pese a los grandes movimientos de tierra que el proyecto requeriría. Respecto al uso social del territorio, la plataforma señala que la sierra es frecuentada como zona de esparcimiento por la población de Pamplona y su comarca, y que el proyecto deterioraría de forma irreversible tanto el paisaje como el potencial turístico de la zona.

El documento incorpora también las mociones de concejos y ayuntamientos colindantes, como la del Concejo de Sarasate, que pide la paralización del proyecto y advierte del riesgo de polarización social que su tramitación está generando en el territorio. La Federación Navarra de Deportes de Montaña y Escalada también formaliza su oposición en el documento, argumentando que la transición energética no puede imponerse a costa del paisaje y la participación comunitaria.

El Gobierno de Navarra, árbitro final

El macroproyecto fotovoltaico de Sarbil afronta así su fase de alegaciones con el territorio dividido entre quienes, como el Ayuntamiento de Etxauri, apuestan por negociar condiciones que minimicen su impacto, y quienes, como la plataforma vecinal y los municipios que han aprobado mociones de paralización, rechazan el proyecto en su totalidad. Será el Departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Navarra quien, una vez concluido el período de alegaciones, determine el futuro de una instalación que ha movilizado a una parte significativa de la sociedad del valle de Etxauri y de municipios colindantes.

ÚNETE A NUESTRO BOLETÍN