El consejero de Economía, Trabajo y Empleo y Vicelehendakari, Mikel Torres, ha presentado las últimas previsiones macroeconómicas del Ejecutivo autonómico. Durante su intervención, el mandatario ha anunciado que el Gobierno vasco mantiene intactas sus estimaciones para el presente ejercicio, mientras que eleva una décima el crecimiento del PIB vasco de cara al año 2027, situándolo en el 1,7%. A pesar de la incertidumbre que marca el contexto internacional por las tensiones energéticas y geopolíticas, la actividad financiera de la comunidad autónoma demuestra su resistencia.
Crecimiento económico en el País Vasco: la demanda interna impulsa las previsiones del PIB
La revisión macroeconómica del Departamento de Economía, Trabajo y Empleo fija el avance del Producto Interior Bruto (PIB) para el año 2026 en el 1,9%. Según ha detallado Torres, la evolución positiva se apoyará sustancialmente en la fortaleza de la demanda interna, donde el consumo de los hogares se erige como el motor principal de la actividad. Este empuje del consumo privado se verá respaldado por la recuperación gradual del poder adquisitivo y la solidez general del mercado de trabajo en las tres provincias.
En el análisis por sectores de producción, la inversión empresarial continuará al alza, aunque a un ritmo más moderado debido a las condiciones financieras exigentes y la finalización de proyectos vinculados a fondos europeos. El sector exterior acusa la debilidad de las exportaciones, lo que repercute de forma directa en la producción de la industria vasca. No obstante, el Ejecutivo prevé una recuperación del tejido industrial hacia 2027, siempre que se consolide el entorno europeo. En contraposición, el sector servicios mantendrá un gran dinamismo en el comercio, la hostelería y los servicios profesionales.
Creación de empleo estable y salarios: la tasa de paro descenderá hasta el 6,2% en Euskadi
Las proyecciones oficiales de la administración pública anticipan un escenario favorable para el empleo general, estimando un incremento de la ocupación del 1,1% en 2026 y del 0,9% en 2027. Este ritmo de contratación se traducirá en la creación de unos 20.000 puestos de trabajo netos equivalentes a tiempo completo durante los próximos dos años. Bajo estas métricas de contratación, la tasa de paro en el País Vasco se reducirá del 6,5% previsto para 2026 hasta alcanzar el 6,2% en 2027.
El balance del Vicelehendakari ha puesto una atención especial en la evolución de las rentas del trabajo frente a la subida de los precios de consumo. Durante el primer trimestre del año, el coste salarial ordinario por trabajador experimentó una subida del 4,6%, situándose por encima del IPC. Esta evolución salarial positiva garantiza que la ciudadanía recupere capacidad de compra de manera progresiva, un factor clave para blindar la resiliencia de la economía vasca frente a los riesgos inflacionistas internacionales.








