La presidenta del Gobierno de Navarra y líder del PSN, María Chivite, ha denunciado este viernes en el Parlamento de Navarra una "caza de brujas" en su contra durante su comparecencia en la comisión parlamentaria solicitada por UPN, tras la publicación del informe de la UCO sobre el patrimonio del exdirigente socialista Santos Cerdán.
Durante la sesión, la jefa del Ejecutivo foral ha defendido con "tranquilidad total" la transparencia de su gabinete y ha asegurado que las investigaciones judiciales no avalan las acusaciones de la oposición. Chivite ha señalado que "cuanto más se investiga, más queda claro que no hay nada sobre mí", subrayando que "quien haya hecho algo que lo pague" y precisando que mantener una relación profesional o personal con Cerdán no implica haber cometido delito alguno.
Transparencia en la adjudicación de las obras de Belate
Respecto a las actuaciones de la administración pública, la presidenta ha recordado que el Ejecutivo únicamente ha colaborado con la Justicia facilitando información. En relación con las obras de los túneles de Belate, adjudicadas a una UTE participada por la empresa Servinabar, la presidenta ha remarcado que la obligación institucional es pagar los trabajos ejecutados conforme a la legalidad.
Chivite ha puntualizado que los datos temporales desvinculan el uso de las tarjetas investigadas por la UCO con los pagos de la infraestructura, ya que la tarjeta de la citada empresa se dejó de utilizar en febrero de 2024 y la primera certificación de la obra se emitió en junio de ese mismo año.
Choque político entre la oposición y los grupos de la coalición
Las intervenciones del resto de fuerzas políticas han evidenciado la fractura en la Cámara foral. Desde la oposición, el portavoz de UPN, Javier Esparza, ha acusado a los socialistas de dañar la reputación de la comunidad y ha afirmado que la presidenta está inhabilitada para el cargo. En una línea similar, el representante del PP, Javier García, ha exigido la asunción de responsabilidades políticas y ha criticado el discurso de la presidenta.
Por el contrario, los socios parlamentarios del Ejecutivo han cerrado filas con Chivite. Desde EH Bildu, Laura Aznal ha acusado a la derecha de "estirar el chicle" sin aportar evidencias directas que vinculen al Gobierno navarro. El portavoz de Geroa Bai, Pablo Azcona, ha rechazado convertir las sospechas en condenas previas, mientras que el representante de Contigo Zurekin, Miguel Garrido, ha sostenido que no se ha acreditado ningún tipo de injerencia en las contrataciones públicas.








