Correos ha emitido este lunes una nota aclaratoria para desmentir las informaciones que aseguraban que la empresa había tramitado regularizaciones de inmigrantes sin exigir el certificado de antecedentes penales. Desde Madrid, la compañía califica esas afirmaciones de falsas y anuncia que ejercerá su derecho de rectificación.
Qué hace Correos y qué no
El primer punto que aclara la empresa es de fondo: Correos no tramita regularizaciones. Su papel en el proceso se limita a apoyar la presentación telemática de las solicitudes en sus oficinas. Es la Unidad Tramitadora de Expedientes de Extranjería (UTEX), dependiente del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, quien evalúa la documentación y resuelve cada expediente.
La documentación incompleta, dentro del procedimiento
Correos reconoce que sus empleados pueden recibir solicitudes con documentación incompleta, señalando en ese momento qué falta. Sin embargo, matiza que esto no supone saltarse ningún requisito legal: es la UTEX quien, posteriormente, puede reclamar la documentación que falte a través del trámite de subsanación, tal y como prevé la Ley 39/2015 del Procedimiento Administrativo Común.
Desde el lunes 20 de abril, día en que se abrió el proceso de admisión presencial, el personal de Correos tenía instrucciones de exigir el certificado de antecedentes penales como documento necesario.
Formación continua y coordinación con el Ministerio
La compañía defiende que la formación de su personal es un proceso continuo que se va ajustando según las instrucciones del Ministerio. Para ello se han establecido canales permanentes de actualización y resolución de dudas entre el Ministerio, Correos y el personal en oficinas, con el objetivo de garantizar criterios homogéneos y minimizar errores durante el despliegue del procedimiento.
Derecho de rectificación
Correos concluye la nota anunciando que se acoge al derecho de rectificación amparado en la Ley Orgánica 2/1984, ante la publicación de hechos que considera falsos y que, a su juicio, perjudican su honor, imagen y reputación, sin que los medios que publicaron la información intentaran contrastarla previamente con la empresa.







