La Policía Foral ha abierto diligencias en la tarde del pasado domingo a dos conductores por presuntos delitos contra la seguridad vial, después de que ambos se negaran de forma deliberada a someterse a las pruebas obligatorias de detección de alcohol y sustancias estupefacientes.
El primer incidente tuvo lugar en la Avenida de Zaragoza de la capital navarra. Los agentes interceptaron un vehículo cuyo conductor, un varón de 33 años, llamó su atención por su forma de circular. Al identificarlo, la patrulla comprobó que el investigado carecía de vigencia en su permiso de conducir por la pérdida total de los puntos asignados legalmente. Durante la intervención, el hombre se negó en repetidas ocasiones a realizar los test obligatorios de alcohol y drogas.
Una conductora borracha agrede a un agente en la A-15
El segundo suceso se registró al atardecer en la Autopista de Navarra (A-15), después de que el Centro de Mando y Coordinación (CMC) recibiera múltiples avisos ciudadanos que alertaban de la conducción errática y peligrosa de un turismo que circulaba desde Olite en dirección sur. Las patrullas movilizadas lograron interceptar el vehículo en el peaje de Marcilla.
La conductora, una mujer de 34 años que presentaba síntomas evidentes de embriaguez, habla pastosa y falta de equilibrio, llegó a invadir en varias ocasiones la calzada con riesgo de ser atropellada. Tras negarse a realizar las pruebas, mostró una actitud agresiva y violenta, llegando a agredir a uno de los policías, y puso en peligro su propia seguridad, la seguridad vial y la de los agentes. Por todo ello, fue detenida por los delitos de resistencia y atentado contra los agentes de la autoridad, además de ser investigada por un delito contra la seguridad vial.












