Arróniz ha dicho no a la planta de biometanización proyectada por la empresa sevillana AGR Biogas. La Plataforma Stop Biogás Arróniz Herri Plataforma ha registrado una solicitud formal ante el Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente del Gobierno de Navarra para que no se autorice el proyecto, al tiempo que ha pedido una reunión con la Consejería para trasladar el rechazo mayoritario del municipio.
La oposición vecinal se sustenta en 507 firmas de personas mayores de 18 años empadronadas en la localidad, una cifra que representa cerca del 60% de las 865 personas censadas en las elecciones municipales de 2023, según datos del Instituto Nacional de Estadística. Para la Plataforma, este respaldo evidencia un rechazo social “claro y profundo” a la instalación de una macroplanta de biogás en el término municipal.
Desde el colectivo subrayan que este posicionamiento ciudadano contrasta con los 312 votos obtenidos en las últimas elecciones municipales por el grupo político que gobierna el Ayuntamiento de Arróniz, al que acusan de haber dado cobertura y apoyo al proyecto durante meses. A su juicio, la iniciativa carece de la legitimidad social necesaria y no responde a las necesidades reales del municipio.
La Plataforma recuerda que la población de Arróniz ya ha mostrado en otras ocasiones su oposición a proyectos que considera impuestos y ajenos a la voluntad mayoritaria del pueblo. En este caso, además, alertan de los posibles efectos negativos sobre la calidad de las tierras agrícolas, los productos locales y la salud y el bienestar de la ciudadanía.
Entre las principales preocupaciones figuran los residuos que generaría la planta de biometanización, que incluirían materiales de origen industrial. Su aplicación posterior como fertilizante en suelos agrícolas podría, según advierten, provocar un deterioro de los terrenos por exceso de nitratos y por la presencia de otros compuestos potencialmente contaminantes, como metales pesados.
Por todo ello, la Plataforma Stop Biogás Arróniz reclama al Gobierno de Navarra que respete la decisión mayoritaria expresada por la ciudadanía y que no autorice un proyecto que consideran desproporcionado e incompatible con el modelo de desarrollo y de vida del municipio.







