El Ayuntamiento de Pamplona ha completado con éxito la transformación de la zona del molino de Ilundáin en una gran reserva fluvial estratégica. Tras las intensas lluvias del pasado invierno, el consistorio ha verificado la eficacia de este nuevo espacio de 24.078 metros cuadrados diseñado específicamente como zona inundable. Ubicada al este de la ciudad, en el límite con Barañáin y la calle Miluze, la actuación ha permitido recuperar el último tramo del meandro de Berichitos, integrándolo de nuevo en la dinámica natural del río Arga.
Ingeniería natural contra las crecidas del Arga
La intervención, visitada esta mañana por la Comisión de Urbanismo, ha consistido en devolver el terreno a su cota original. Para ello, se han eliminado antiguas escolleras y rellenos de tierra, sustituyéndolos por una nueva topografía de lomas y montículos que permite anegar el espacio de forma controlada durante las riadas. Esta estrategia no solo alivia el cauce principal, sino que fomenta el valor ecosistémico mediante la plantación de vegetación autóctona con diferentes regímenes hídricos, regenerando el hábitat fluvial y ampliando la biodiversidad local.
Recuperación del patrimonio histórico y eliminación de la presa
Uno de los pilares del proyecto ha sido la consolidación de los restos del antiguo molino del siglo XVI. Los muros perimetrales han sido estabilizados y cubiertos, instalándose además cajas nido para favorecer la fauna. Paralelamente, se ha recuperado el canal de piedra que abastecía a la infraestructura, corrigiendo su pendiente para evitar estancamientos y malos olores. Un hito fundamental ha sido la demolición de la presa de Ilundáin, con un coste de 224.975 euros, lo que ha mejorado la movilidad de especies salmonícolas y migradoras en este tramo del río.
Inversión europea y el proyecto RUNA 2025
Esta ambiciosa obra se enmarca en el proyecto RUNA 2025, financiado por la Unión Europea a través de los fondos NextGenerationEU y la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO). La ejecución de la reserva fluvial ha supuesto una inversión de 1.047.418 euros, adjudicada a la empresa Lacunza Hermanos SL. Con la finalización de estos trabajos, Pamplona no solo refuerza su resiliencia climática ante futuras inundaciones, sino que ofrece a la ciudadanía un nuevo entorno interpretativo para conocer el potencial ecológico y el pasado industrial del Arga.
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