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Chivite y Esparza escenifican un duro enfrentamiento en el Parlamento Foral por la gestión de la crisis de Ceuta

La presidenta acusó a UPN de "aplaudir" la pancarta de la remigración, mientras el portavoz regionalista le reprochó "arrodillarse ante Sánchez"

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  • Esparza, durante su intervención

La presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, y el portavoz de UPN, Javier Esparza, han abierto este jueves el primer pleno con un tenso rifirrafe en el Parlamento foral en torno a la gestión de la crisis migratoria de Ceuta y a la posición de las formaciones políticas ante las concentraciones celebradas en apoyo a la ciudad autónoma.

Chivite defendió que su Gobierno "está en los hechos y en las soluciones" y exigió que todas las administraciones cumplan con sus obligaciones legales, en referencia a los gobiernos "del mismo partido que gobierna Ceuta" a los que acusó de priorizar el rédito político sobre la colaboración. La presidenta reconoció que el Gobierno de España "debió ser más ágil" y tener "una respuesta más inmediata" en las primeras 48 horas de la crisis, pero rechazó de forma tajante la respuesta planteada, a su juicio, por la ultraderecha, en alusión a la pancarta con el lema "remigración" exhibida en una concentración en la plaza de Colón de Madrid. Chivite señaló que ese concepto fue rechazado el día anterior por la derecha europea "por ser sinónimo de limpieza étnica" y advirtió a UPN de que, al no distanciarse de esas posiciones, "no dejen de sujetarle la puerta a la ultraderecha, porque les va a acabar comiendo en términos electorales".

La presidenta insistió en que Navarra está "ayudando a Ceuta desde el Gobierno, dentro del marco de nuestras obligaciones legales", y cuestionó qué aporta a los migrantes "pedir mi dimisión".


La réplica de Esparza

En su turno, el portavoz de UPN Javier Esparza sostuvo que lo ocurrido en Ceuta ha generado "una alarma social enorme" y ha supuesto, a su juicio, "un ataque a la integridad territorial de España", y reprochó a Chivite no haberse pronunciado al respecto como presidenta "de todos los navarros". El portavoz de UPN acusó a Chivite de haberse convertido en "una delegada de Pedro Sánchez en Navarra" y de anteponer "los intereses del PSOE y de Pedro Sánchez a los intereses de Navarra", afirmando que, en siete años de legislatura, no le conoce "una crítica pública a Pedro Sánchez".

Esparza preguntó a la presidenta si le parecía normal que el Gobierno de España no conociera la entrada de personas en Ceuta hasta que esta se produjo, que el CNI hubiera avisado sin que se actuara, o que Pedro Sánchez se ausentara "veinticinco días de vacaciones" en ese contexto.

El portavoz regionalista citó además las posiciones de otros presidentes autonómicos socialistas, como Adrián Barbón, y del lehendakari Imanol Pradales, a quienes atribuyó críticas a la gestión de la crisis por parte del Gobierno central. Esparza reprochó también a EH Bildu su posición sobre derechos humanos en este debate, en relación con la situación penitenciaria de un preso de ETA que no se identifica por su nombre en la intervención. Esparza reivindicó "una Navarra solidaria" y "comprometida con España y con los ciudadanos de Ceuta", pero capaz también de decirle a Pedro Sánchez "que ha hecho las cosas mal".

Chivite acusa a UPN de "hipocresía política"

En su respuesta final, Chivite negó hacer seguidismo del Gobierno central y reiteró que había señalado la falta de "agilidad" y "diligencia" del Ejecutivo estatal. La presidenta defendió que su Gobierno responde "para lo que son sus competencias" y cuestionó qué ha hecho el Partido Popular, que gobierna la mayoría de comunidades autónomas, para ayudar a Ceuta "más allá de ir a manifestaciones y ponerse bajo pancartas".

Chivite acusó a UPN, Vox y al PP de priorizar, a su juicio, "tumbar gobiernos progresistas" antes que ayudar a Ceuta, y calificó de "pura hipocresía política" aplaudir la pancarta de la remigración y, al mismo tiempo, reunirse con asociaciones de inmigrantes.

La presidenta advirtió a UPN de que, por ese camino, "ahondarán todavía más en su irrelevancia política" al "comprar los marcos de la ultraderecha", en un contexto que, según dijo, ya afecta a otros regionalismos en retroceso frente al avance de la derecha.

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