Policía Nacional ha desarticulado una organización criminal, mayoritariamente de origen asiático, dedicada a la trata de seres humanos con fines de explotación sexual. La operación ha culminado con la liberación de 15 víctimas que vivían en condiciones de esclavitud y la detención de 14 personas: 12 en las Islas Baleares y 2 en Barcelona. De los arrestados, siete ya han ingresado en prisión provisional.
La investigación se inició en abril de 2025 gracias a denuncias anónimas recibidas en el correo trata@policia.es. Las pesquisas revelaron que la red captaba a mujeres, principalmente en China, bajo falsas promesas de empleo como masajistas o cuidadoras con salarios de 2.000 euros. Una vez en España, eran trasladadas a pisos de alterne en Palma de Mallorca, donde se les imponía una deuda por el viaje y se las obligaba a estar disponibles las 24 horas del día.
Un entramado de control y lucro desmedido
Las víctimas carecían de libertad ambulatoria y eran vigiladas constantemente, siendo forzadas a realizar servicios incluso a domicilio. La organización no solo se lucraba con la explotación sexual, sino también con la venta de sustancias estupefacientes y vigorizantes sexuales. Según los agentes, solo uno de los prostíbulos generó beneficios de 1,2 millones de euros en un año. Además, la red utilizaba matrimonios fraudulentos para regularizar a las mujeres y usar sus identidades en cuentas bancarias y contratos para ocultar a los cabecillas.
Registros y efectos intervenidos
En los diez registros realizados, la policía intervino 190.000 euros en efectivo, cinco vehículos de alta gama, joyas y un arsenal de armas blancas que incluía katanas y nunchakus, además de pistolas taser. También se localizaron terminales punto de venta (TPV) vinculados a negocios ficticios para blanquear el dinero de los servicios sexuales. La operación ha contado con la colaboración de la ONG Our Rescue y ha permitido la clausura de tres de los inmuebles utilizados para la actividad ilícita.






