La comisión de investigación sobre contrataciones públicas en Navarra, en el marco del caso Cerdán, acoge este miércoles la comparecencia de Pedro López Vera, exdirector general de Obras Públicas.
El portavoz de UPN, Javier Esparza, abrió el turno con una hora de preguntas centradas en su cese y en la adjudicación de la duplicación del túnel de Belate a una UTE que incluye Servinabar, empresa ligada a Antxón Alonso y presuntamente a Santos Cerdán según la UCO. López Vera, cesado recientemente por la polémica generada tras conocerse un sobrecoste de 8,5 millones de euros en la obra, asegura que aceptó el cese "con naturalidad", comunicado por el consejero Óscar Chivite, pero evitó valorar "si era justo o no" asumir toda la responsabilidad política.
Defensa de la adjudicación
López Vera firmó la adjudicación de 76 millones de euros a la UTE pese a seis votos particulares de la mesa de contratación que alertaban de irregularidades, un reparo no suspensivo del interventor y críticas de letrados por vicios en el procedimiento, como puntuaciones por email que permitían al presidente de la mesa, el veterano Juan Polo (mantenido más allá de los 70 años), conocer las valoraciones previas.
Aseguró estar "convencido" de que no hubo corrupción en su ámbito ni en su equipo, y que repetiría la decisión incluso sabiendo los vínculos de Servinabar con Cerdán, Acciona y Servinova (investigadas por trama corrupta), ya que el certificado de solvencia técnica cumplía. Esparza cuestionó por qué no consultó a la Junta de Contratación Pública pese a las advertencias, y López Vera respondió que se asesoró con expertos (sin dar nombres para no perjudicarles) y que nadie indicó infracciones concretas.
Polémicas en la mesa y gestión interna
Esparza acusó de irregularidades en la composición de la mesa, impulsada por Ciriza para incluir más miembros (de 5 a 8), con mayoría bajo mando de López Vera, y cambios en el método de puntuación que generaron rumores de favoritismo hacia la UTE. López Vera negó inmiscuirse en el proceso, admitiendo enterarse tarde de los problemas y de los rumores (dijo conocerlos), y defendió la prórroga de Polo por su experiencia en túneles, pese a que otros directores de servicio afirman que el departamento funcionó sin él. También negó represalias contra el letrado crítico Jesús Serena, trasladado por "reorganización" para mejorar eficiencia, aunque la Oficina Anticorrupción lo vio como represalia.
Reacciones y sobrecostes
Esparza criticó que López Vera ocultara asesores y defendiera el proceso pese a informes de proyectistas contra los sobrecostes (atribuidos por el Gobierno a imprevistos, pero negados por Minas y Delegación del Gobierno) y rumores cumplidos de adjudicación. López Vera lamentó la presencia de Cerdán en reuniones ministeriales como "oyente" pero no vio ventaja indebida, y negó haber recibido instrucciones políticas para adjudicar.





