Comisión de Transportes y Movilidad Sostenible del Senado ha aprobado este jueves una moción impulsada por la senadora de María Caballero (Unión del Pueblo Navarro) para acelerar la construcción de la nueva estación de alta velocidad de Pamplona. La iniciativa salió adelante con el apoyo del PP y el PNV, el voto en contra de EH Bildu y la abstención del PSOE.
El texto aprobado solicita la licitación conjunta de los proyectos básico y de construcción de la futura estación, con un plazo de redacción que no supere los 36 meses. El objetivo, según defendió la senadora regionalista, es que la nueva infraestructura pueda ejecutarse de manera simultánea al tramo ferroviario entre Campanas y Pamplona, actualmente en fase de proyecto.
La moción incorpora además una enmienda transaccional, suscrita junto al PP, para garantizar que, mientras no esté operativa la nueva terminal, se mantengan condiciones adecuadas de servicio en la actual estación ferroviaria de la capital navarra.
Caballero subrayó que la finalidad última es que “en un plazo máximo de siete años” pueda entrar en funcionamiento la primera puesta en servicio parcial del Corredor Navarro de Alta Velocidad entre Castejón y Pamplona. La iniciativa llega después de que el pasado noviembre ADIF licitara el proyecto de construcción del tren de alta velocidad entre Campanas y la futura estación prevista en el barrio de Echavacoiz, y de que el ministro de Transportes, Óscar Puente, se comprometiera a impulsar la infraestructura “a la mayor brevedad”.
Según expuso UPN, el problema reside en que la licitación actualmente en marcha incluye tanto la construcción de la zona inferior de la estación como la redacción del proyecto básico, cuyo plazo —de hasta tres años— podría ralentizar el desarrollo global de la obra. Por ello, la formación regionalista reclama que ambos documentos se tramiten conjuntamente para poder licitar la construcción de la estación en un máximo de tres años.
“Empecemos a ver algo de luz al final del túnel”, defendió Caballero, quien advirtió de que, de mantenerse el esquema actual, el proceso podría alargarse hasta seis años antes de iniciar las obras principales.
Estas actuaciones se enmarcan en el desarrollo del Corredor Navarro de Alta Velocidad entre Zaragoza, Pamplona y la Y vasca, una infraestructura integrada en la Red Transeuropea de Transporte —Red Básica— que debería estar finalizada antes de 2030 y de la que actualmente solo se encuentran en ejecución unos 60 de los 250 kilómetros previstos.







