La silueta de Sagrada Família ha alcanzado este viernes un nuevo hito histórico con la colocacion del brazo superior de la gran cruz que corona la torre de Jesucristo, culminando así la ejecución exterior de la torre central y completando el conjunto de las seis torres centrales del templo.
Con esta pieza finaliza una fase constructiva de enorme simbolismo. Durante 2027 y 2028, los trabajos continuarán en el interior de la estructura, pero el perfil exterior de la torre más emblemática del templo ya forma parte definitiva del horizonte barcelonés.
La pieza instalada mide 4,5 x 4,5 metros y 4,9 metros de altura, y pasa a convertirse en el elemento más alto del conjunto. La torre de Jesucristo, núcleo del sistema de torres ideado por Antoni Gaudí, alcanza una altura total de 172,5 metros y se erige como eje simbólico y arquitectónico del proyecto.
Una creu que arriba al cel de Barcelona!
— La Sagrada Família (@sagradafamilia) February 21, 2026
¡Una cruz que llega al cielo de Barcelona!
A cross that reaches the sky of Barcelona! pic.twitter.com/RNfmJp0jLG
Una torre central, doce caras y 176 metros de visión
Rodeada por las cuatro torres de los Evangelistas —conectadas mediante puentes— y por la torre de la Virgen María, la torre de Jesucristo se distingue por sus doce caras y por un sistema constructivo innovador basado en piedra tesada, que combina piedra y acero. Este método permitió fabricar los paneles fuera del templo y ensamblarlos posteriormente por niveles.
La construcción de estos doce niveles comenzó el 16 de octubre de 2018, a una cota de 85 metros. El último panel estructural se completó el 4 de diciembre de 2024, momento en que la torre alcanzó los 142,5 metros. Posteriormente, en mayo de 2025, se inició la construcción del terminal, una estructura de 29 metros de altura con la inscripción de alabanza a Jesucristo —«Tu solus Sanctus, tu solus Dominus, tu solus Altissimus»— realizada en cerámica blanca esmaltada y ladrillo, rodeada de palmas.
La cruz tridimensional que corona la torre mide 17 metros de altura y 13,5 de anchura. Está revestida de vidrio y cerámica blanca esmaltada, y fue fabricada en Alemania durante 2025. Llegó a Barcelona en módulos que se premontaron a 54 metros de altura sobre la nave central. En total, se izaron siete piezas: el brazo inferior, el núcleo central, los cuatro brazos laterales y, finalmente, el brazo superior colocado hoy.
En el interior de este último se instalará la escultura del Agnus Dei creada por el artista Andrea Mastrovito, cumpliendo el deseo de Gaudí de situar el Cordero Divino en el corazón de la cruz, visible desde su interior.
Un homenaje en el centenario de Gaudí
La culminación de la torre de Jesucristo coincide con el centenario de la muerte de Gaudí, convirtiendo este avance en un acto de profundo simbolismo. La efeméride estará acompañada de una programación especial de actos conmemorativos.
El arquitecto director, Jordi Faulí, ha subrayado el significado del momento: la finalización de la cruz, afirma, “representa mucho más que la culminación de una fase constructiva; es el resultado de años de trabajo y estudio del legado de Antoni Gaudí, y un compromiso firme con el futuro”.
Casi un siglo después de aquellas palabras recogidas en el Quart Àlbum del Temple Expiatori de la Sagrada Família(1927-1929), la visión del “gran cimborrio rematado por una grandiosa cruz” ya no pertenece solo al papel. Desde ahora, la cruz se alza definitivamente sobre Barcelona, dialogando con el cielo y reafirmando la vocación espiritual y arquitectónica de una obra que continúa escribiendo su historia.







