La ciencia también se narra con pulso de thriller. El documental suizo “Blame” (“Culpa”), dirigido por Christian Frei, se alzó anoche con el premio al mejor documental de la VII edición del #LabMeCrazy! Science Film Festival, organizado por el Museo de Ciencias de la Universidad de Navarra. La gala, celebrada en el propio museo ante más de 600 asistentes, confirmó la creciente proyección internacional de un certamen que convierte a Pamplona en escaparate mundial del cine científico.
La obra ganadora reconstruye los meses más críticos de la pandemia de COVID-19 desde la perspectiva de tres investigadores que llevaban años alertando de un escenario similar. Su mirada —entre la frustración y la urgencia— dibuja el choque entre evidencia científica, presión política y ruido mediático en un momento en el que cada dato podía inclinar la balanza.
El resto del palmarés reflejó también la diversidad temática del festival. El premio al mejor programa de televisión fue para la producción canadiense “Sweat!”, de Take Action Films; la mejor obra realizada por estudiantes correspondió a la británica “Orchids: Darwin’s Conundrum”; el galardón a universidades y centros de investigación recayó en “Arctic Shifts”, de UCONN School of Fine Arts; y el mejor vídeo para web o redes sociales fue para “Can You Fight Fires and Diabetes at the Same Time?”. El premio del público distinguió a la producción española “Breathe, Mom”.
Echenique, premio “Pasión por la Ciencia”
La gala sirvió también para reconocer la trayectoria del físico Pedro Miguel Echenique, catedrático y Premio Príncipe de Asturias, distinguido con el galardón “Pasión por la Ciencia” por su defensa de la investigación fundamental y su intensa labor divulgadora.
En la conferencia ofrecida con motivo del reconocimiento, Echenique reivindicó el valor del conocimiento científico más allá de su utilidad inmediata. Recordó que el siglo XX fue el del “triunfo de la ciencia y la tecnología”, pero advirtió de que reducirla a su dimensión práctica “supone empobrecerla”. También defendió que la investigación debe avanzar “en todos los frentes” porque el futuro es imprevisible, y subrayó que el conocimiento será cada vez más decisivo para la prosperidad de las naciones.
Una gala con ciencia y humor
El acto estuvo presentado por los divulgadores de Big Van Ciencia Helena González Burón y Oriol Marimon Garrido, y contó con la presencia de la rectora María Iraburu, representantes del Gobierno de Navarra, así como responsables de entidades colaboradoras como Fundación Caja Navarra, Laboral Kutxa, Fundación Lilly y Sanitas, entre otras.
Durante casi dos horas, la ceremonia combinó ciencia, música y humor para clausurar una edición que ha batido registros: 1.658 producciones procedentes de 112 países.
Ciencia para todos los públicos
Más allá de la competición, el festival desplegó una intensa agenda de divulgación con actividades abiertas a la ciudadanía. Hubo proyecciones de finalistas en Cines Golem Baiona, talleres familiares, conferencias en Civivox Iturramay encuentros con expertos internacionales, como el coloquio universitario con Toby Nowlan, director de Ocean with David Attenborough, protagonizado por David Attenborough.
Un thriller sobre la verdad científica
“Blame” destaca por su capacidad para convertir el método científico en tensión narrativa. La película muestra cómo los investigadores no solo combatieron un virus desconocido, sino también la desinformación, las teorías conspirativas y la exigencia social de respuestas inmediatas.
Con ritmo de suspense y un tono sobrio, el documental plantea una idea central: en una crisis global, la verdad también necesita defensa. Como resumió el director del festival, Bienvenido León, se trata de “un documental y un thriller muy emocionante” que demuestra que la ciencia —cuando se cuenta bien— puede resultar tan absorbente como cualquier ficción.







