El obrador navarro Hojaldres Martina ha obtenido el tercer puesto en el Premio Dulcypas a la Mejor Pasta de Té Artesana de España 2026, un reconocimiento que consolida a este pequeño proyecto artesanal entre las mejores pastelerías del país y lo convierte en la propuesta mejor clasificada de Navarra en el certamen.
La séptima edición del concurso, considerado uno de los más prestigiosos del sector de la pastelería artesana en España, se ha celebrado en la escuela de hostelería Aiala de Zarautz y ha reunido a más de 350 participantes procedentes de todo el país. De todas las elaboraciones presentadas, solo 40 alcanzaron la final, donde fueron evaluadas por un jurado integrado por destacadas figuras del ámbito gastronómico como Eva Arguiñano, Martín Berasategui, Jordi Farrés, Sofía Janer, Yohan Ferrant, Jose Romero y Carles Mampel.
La propuesta presentada por Hojaldres Martina, denominada «Liviana», destacó por su equilibrio técnico y gustativo. El jurado valoró especialmente el delicado juego de texturas crujientes y aireadas, así como la armonía de ingredientes como mantequilla, chocolate, nueces, avellanas y un toffee elaborado con pasta de naranja, que aportaba profundidad y frescura al conjunto.
El podio nacional lo completaron la pastelería Golimbeo, de Badajoz, que se alzó con el primer premio, y Sukar, de la Comunidad Valenciana, segunda clasificada.
Próximamente a la venta
Aunque «Liviana» ha sido la elaboración galardonada, todavía no forma parte de la oferta habitual del obrador. El equipo de Hojaldres Martina trabaja actualmente en el desarrollo de su producción para poder ofrecerla al público sin renunciar a los estándares de calidad y elaboración artesanal que definen su filosofía.
El obrador anunciará a través de sus redes sociales cuándo comenzará su comercialización.
Artesanía, producto del día y pasión familiar
Hojaldres Martina nació con una idea clara: ofrecer un producto artesano de alta calidad, elaborado a diario y en producciones limitadas, entendiendo que solo así se puede garantizar la excelencia en cada pieza. Todo lo que se pone a la venta se elabora en el día, con procesos completamente artesanales y materias primas cuidadosamente seleccionadas. La experiencia para quien visita el obrador es directa y honesta: elegir entre lo recién hecho, sabiendo que cuando el producto se termina, no se repone hasta la siguiente hornada.
Detrás del proyecto se encuentra Amaia Bezunartea, fundadora del obrador y profesional con más de veinte años de dedicación a la cocina. Con el paso del tiempo, la pastelería se convirtió en su forma de seguir creando desde el respeto al producto, al tiempo y al oficio. El nombre del obrador rinde homenaje a su hija, Martina, simbolizando el vínculo entre la vida familiar y el trabajo artesanal.
Sus primeros pasos en el ámbito dulce los dio junto a una de sus hermanas con la creación de Confitería Martina, un proyecto familiar en el que actualmente continúan participando dos de ellas. Hojaldres Martina es, en esencia, una historia de familia, aprendizaje autodidacta y pasión por el trabajo bien hecho, donde el hojaldre —crujiente, delicado y trabajado respetando los tiempos de la masa— se convierte en el verdadero protagonista.






