La movilización ciudadana en Arróniz ha alcanzado un nuevo hito con la presentación masiva de recursos de alzada contra la Autorización Ambiental Integrada del proyecto de biogás promovido por la empresa AGR Biogás. En apenas dos semanas, la plataforma vecinal ha logrado canalizar la indignación de la localidad tras la publicación del permiso en el Boletín Oficial de Navarra (BON) el pasado 6 de febrero, denunciando que los plazos administrativos han dificultado la respuesta jurídica de los afectados.
Los portavoces vecinales han calificado de "vergonzosa" la actitud del departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente, al que acusan de tramitar un macroproyecto que pone en riesgo la salud y el modo de vida del municipio. La plataforma sostiene que el departamento posee argumentos técnicos suficientes para frenar la instalación y advierten que, si no lo hace, será por priorizar el beneficio económico de entidades privadas sobre el interés general y el medioambiente.
Acusaciones directas a los responsables de Desarrollo Rural
El colectivo ha denunciado públicamente una supuesta contradicción en la postura del consejero Jose María Aierdi y la directora Ana Bretaña. Según los vecinos, en una reunión celebrada el pasado 28 de enero, los responsables institucionales reconocieron que el proyecto era deficiente y que no permitirían una instalación de estas características a menos de dos kilómetros de un núcleo urbano.
A pesar de estos contactos iniciales, la plataforma siente que se ha abusado de la confianza de los vecinos de Arróniz. "Nos hicieron creer que estaban con el pueblo y nos tuvieron trabajando para nada", afirman en un duro comunicado donde expresan una desconfianza total hacia las instituciones navarras. La posición del pueblo se mantiene en un "no rotundo" a la planta, rechazando cualquier tipo de negociación sobre las dimensiones o características de la infraestructura.
El plan de biometanización bajo sospecha en Tierra Estella
La protesta en Arróniz no se limita a una cuestión local, sino que se enmarca en una crítica frontal al Plan de Biometanización en Navarra. Los activistas señalan que este modelo supone un "atropello" que afecta también a localidades cercanas como Sesma, Los Arcos y Viana, extendiendo la preocupación por todo el territorio foral ante el despliegue de infraestructuras de tratamiento de residuos orgánicos a gran escala.
La plataforma ha exigido respeto para un municipio que "lleva meses luchando para seguir existiendo tal y como es". Aseguran que defenderán la convivencia vecinal y el legado de sus antepasados frente a lo que consideran una amenaza real para la biodiversidad y la sostenibilidad de la zona. La presentación de estos recursos de alzada supone el inicio de una batalla legal que busca anular definitivamente la implantación de la macro planta de biogás en la comarca.




