El Gobierno de Navarra, a través del Departamento de Cohesión Territorial, ha dado luz verde a una inversión de 4.391.892 euros destinada a la rehabilitación del firme en tres ejes fundamentales de la comunidad: la PA-30 Ronda de Pamplona, el acceso sur a los túneles de Ezkaba y la Autovía del Ebro (A-68).
La Dirección General de Obras Públicas e Infraestructuras ha sido autorizada para iniciar la contratación de estos trabajos, que se dividirán en dos lotes diferenciados. El objetivo principal de esta intervención es corregir los deterioros en la capa de rodadura, garantizando una superficie de calzada impermeable y segura que mejore la experiencia de conducción y la seguridad vial de los usuarios.
Actuaciones en la comarca de Pamplona y la zona sur
El primer bloque de obras, con un presupuesto de 2,39 millones de euros, se centrará en la zona de influencia de la capital. Se rehabilitarán cinco tramos de la PA-30, entre los puntos kilométricos 0+000 y 19+000, además de intervenir en la PA-35, que regula el acceso sur a los túneles de Ezkaba. Estas labores están adscritas al centro de conservación de Pamplona.
Por su parte, el segundo lote cuenta con una partida de casi 2 millones de euros para actuar en la autovía A-68. Las obras de mejora se localizarán entre los puntos kilométricos 84+100 y 116+200, bajo la supervisión del centro de conservación de Tudela.
Impacto en la seguridad vial y el patrimonio viario
Esta inversión no solo busca el mantenimiento preventivo, sino evitar la depreciación del patrimonio viario de la Comunidad Foral. Al dotar a las carreteras de un nuevo firme, el Ejecutivo busca potenciar la vertebración del territorio y asegurar que las principales vías de comunicación mantengan los estándares de calidad necesarios para el intenso tráfico que soportan diariamente.





