El grupo municipal socialista de Pamplona ha celebrado este sábado uno de los actos centrales de su programa anual de memoria democrática, dedicado a recordar a los concejales y trabajadores municipales fusilados tras el Golpe de Estado de 1936.
El homenaje ha tenido lugar este mediodía en el zaguán del Ayuntamiento, un espacio cargado de simbolismo institucional, donde la Agrupación Socialista de Pamplona ha vuelto a reunir a representantes públicos y ciudadanía, también de UGT y Juventudes Socialistas para rendir reconocimiento a quienes fueron asesinados por su defensa de la legalidad democrática. Así, el acto ha estado presidido por la secretaria general del PSN y presidenta del Gobierno Foral, María Chivite, y han asistido la ministra de ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones y portavoz del Gobierno de España, Elma Saiz, el secretario general de UGT, Lorenzo Ríos, y el secretario general de Juventudes Socialistas de Navarra, Guzmán García.
La portavoz socialista, Marina Curiel, había adelantado previamente que este tipo de iniciativas forman parte de un compromiso sostenido “con la memoria democrática como política pública”, orientada a preservar el recuerdo de las víctimas y dignificar su legado. En este sentido, destacó también la importancia de reforzar los valores de convivencia y respeto institucional a través de estos homenajes.
La jornada se enmarca dentro de un programa más amplio impulsado por el PSN en la capital navarra, que este año incorporó una novedad: la celebración de un segundo acto que tendrá lugar este martes, 14 de abril, coincidiendo con el aniversario de la Proclamación de la Segunda República Española. Este encuentro tendrá lugar en la primera Casa del Pueblo de la ciudad, un enclave de especial relevancia histórica para el socialismo navarro.
Según explicó Curiel, la inclusión de este nuevo espacio responde a la voluntad de “ampliar los escenarios de memoria” y poner en valor lugares vinculados a la historia democrática de la ciudad, ofreciendo así una visión más completa del pasado reciente.
Desde el PSN de Pamplona han insistido en que estos actos no solo cumplen una función conmemorativa, sino también pedagógica. A su juicio, constituyen una herramienta clave para fomentar una ciudadanía comprometida con los valores constitucionales, los derechos humanos y el respeto a la memoria de quienes sufrieron la represión.
Con este doble programa, los socialistas reafirmaron su apuesta por una memoria democrática “activa, rigurosa e institucional”, entendida como un pilar fundamental para la convivencia y el fortalecimiento de la democracia en Pamplona.




