Golpe al narcotráfico en una de las principales arterias de entrada a Navarra. La Guardia Civil ha interceptado en la N-121-A un vehículo que transportaba 35 kilogramos de cocaína ocultos en un sofisticado sistema de doble fondo, en una operación que se ha saldado con un detenido, de 32 años, que ya ha ingresado en prisión.
La intervención tuvo lugar en el término municipal de Bera, durante uno de los habituales dispositivos de control desplegados en esta vía estratégica que conecta la frontera con Pamplona. Agentes del Grupo de Acción Rápida (GAR) dieron el alto a un turismo que circulaba en dirección a la capital navarra. La actitud del conductor, un varón de 32 años y nacionalidad francesa, levantó inmediatamente las sospechas de los agentes.
Un primer registro superficial del vehículo permitió detectar irregularidades en la estructura interior. La inspección más exhaustiva confirmó las sospechas: los laterales del habitáculo trasero habían sido modificados artesanalmente para habilitar una “caleta”, un compartimento oculto entre el tapizado de las puertas y la chapa exterior.
En ese espacio, perfectamente disimulado, los agentes hallaron 30 paquetes de cocaína que arrojaron un peso total de 35 kilos, una cantidad significativa que apunta a redes de distribución a gran escala.
La investigación, asumida por la Unidad Orgánica de Policía Judicial, sostiene que el detenido estaría actuando como transportista dentro del conocido método “go fast”, una técnica habitual en el tráfico de drogas que consiste en realizar desplazamientos rápidos por carretera para minimizar el riesgo de interceptación.
Tanto la droga como el vehículo han quedado bajo custodia judicial. El arrestado fue puesto a disposición del juzgado de guardia de Pamplona, que decretó su ingreso inmediato en prisión.
La operación refuerza la presión policial sobre las rutas utilizadas por el narcotráfico en el norte peninsular, donde los controles en carretera siguen siendo una pieza clave en la lucha contra estas redes.





