CCOO ha convocado una huelga estatal en la empresa de reparto a domicilio Glovo los próximos 24, 25 y 26 de abril, en protesta por el anuncio de un expediente de regulación de empleo que afectaría a 750 personas trabajadoras en todo el Estado.
Se trata, según el sindicato, de la primera huelga estatal del sector delivery en la historia, en un contexto marcado por lo que denuncian como un «deterioro continuado de las condiciones laborales» y una estrategia empresarial basada en la precarización del modelo de reparto.
La convocatoria llega después de que la compañía haya comunicado su intención de extinguir 750 contratos alegando causas organizativas y productivas. En su comunicación a la representación sindical, Glovo sostiene que su actual modelo de reparto «ha demostrado ser ineficiente y ha provocado una notable caída en la calidad del servicio».
CCOO rechaza de forma tajante el ERE y denuncia que la empresa pretende ajustar su estructura a costa del empleo. El sindicato sostiene que el modelo de negocio se ha sustentado en condiciones laborales precarias y critica la externalización del servicio y la posible sustitución de plantilla por flotas.
Durante los tres días de huelga, las personas trabajadoras de Glovo están llamadas a dejar las conocidas «mochilas amarillas» como símbolo de protesta. Los paros se desarrollarán el viernes 24 de abril, de 20:00 a 00:00 horas; el sábado 25 durante toda la jornada; y el domingo 26, de 12:00 a 16:00 horas.
En la presentación de la convocatoria, la secretaria general de la Federación de Servicios a la Ciudadanía de CCOO, Lucía Sesma, y el presidente del comité de empresa en Pamplona, Pablo Díaz, han defendido la movilización como respuesta a lo que consideran un ataque directo al empleo.
Sesma ha subrayado que las reivindicaciones se están extendiendo desde Navarra al conjunto del Estado y ha reclamado la negociación de un convenio propio actualizado a 2026, al tiempo que ha exigido frenar el ERE y las externalizaciones.
Por su parte, Díaz ha defendido el derecho a huelga y ha advertido de que no puede haber «miedo ni represalias» contra quienes participen en la movilización, recordando además que se trata de un derecho fundamental de los trabajadores.
CCOO, que asegura haber consolidado una estructura sindical con más de 80 representantes en la empresa a nivel estatal, confía en que el seguimiento de la huelga evidencie la importancia de la plantilla en el funcionamiento del servicio de reparto.
El sindicato sostiene que la protesta tendrá un impacto económico significativo para la empresa y pretende visibilizar el papel esencial de las personas trabajadoras en el modelo de negocio del sector delivery.





