El Salón del Trono del Arzobispado de Pamplona ha acogido este martes el acto de toma de posesión y juramento de los nuevos cargos diocesanos, en una ceremonia presidida por el arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela, Florencio Roselló Avellanas, acompañado por el canciller secretario general, Carlos Esteban Ayerra.
Durante el acto, José Javier Anaut Mainz ha asumido el cargo de vicario para el Clero; José Manuel García de Eulate ha sido nombrado vicario para Laicos, Familia y Vida; María Sagaseta de Ilurdoz Uranga ha tomado posesión como delegada de Pastoral de la Salud; y Pilar Villarreal Gastón se incorpora como miembro del Consejo Diocesano de Asuntos Económicos.
La ceremonia ha contado con la presencia de buena parte de la estructura diocesana, entre ellos el vicario general, Miguel Larrambebere; los vicarios territoriales y responsables de distintas áreas pastorales, además de personal de la curia.
En su intervención, el arzobispo ha agradecido a los nuevos responsables su disponibilidad para asumir estas funciones, destacando el compromiso que implican. “Supone responsabilidad, esfuerzo y renuncia”, ha señalado, al tiempo que ha animado a desempeñar su labor en comunión con el conjunto de la Iglesia navarra.
Roselló ha querido subrayar además el sentido de servicio de estos nombramientos: “En la Iglesia los cargos no son cargas, sino servicios”, ha afirmado, incidiendo en que su finalidad es contribuir tanto al bien de la comunidad eclesial como de la sociedad.
El acto ha culminado con el Juramento de Fidelidad por parte de los nuevos cargos, un compromiso formal mediante el cual han prometido mantener su comunión con la Iglesia Católica, cumplir con diligencia sus responsabilidades y colaborar con el obispo diocesano en el desarrollo de la acción pastoral.
Pie de foto: de izquierda a derecha, José Javier Anaut, María Sagaseta de Ilurdoz, monseñor Florencio Roselló, Pilar Villarreal y José Manuel García de Eulate.





