El salón de actos de la Casa de las Mujeres de Pamplona vuelve a estar operativo. Años sin cumplir los requisitos mínimos de seguridad y accesibilidad lo habían dejado fuera de uso, pero la mayor rehabilitación que ha vivido el edificio desde que el conservatorio de música lo abandonó en 2011 lo devuelve al servicio con butacas nuevas, revestimiento acústico ignífugo, cortinas de terciopelo y un aseo adaptado. La Comisión de Presidencia del Ayuntamiento ha visitado este martes las instalaciones renovadas, ubicadas en la calle Aoiz, número 9.
Un edificio de 1963 puesto al día
La inversión ha sido de 690.000 euros y los trabajos, ejecutados por Erki Construcción Sostenible SL, se prolongaron desde octubre hasta las últimas semanas. La reforma ha tenido dos frentes principales: el interior y la cubierta.
En la planta semisótano se han rehabilitado cuatro aulas —eliminando barreras arquitectónicas, falsos techos en mal estado y revestimientos de corcho— para ampliar la oferta de actividades, cursos y talleres. Tres aulas de pequeño tamaño se han fusionado en un único almacén para el Equipo Municipal de Atención a Domicilio. Se han renovado también la iluminación y los aseos de esa planta.
En el salón de actos, además de los elementos ignífugos, se ha suprimido la escalera a la zona de control del escenario y se han habilitado dos camerinos donde antes había un almacén.
Fuera el amianto, dentro el aislamiento
El tejado concentró otra parte importante del presupuesto. Se retiraron las placas de fibrocemento con amianto y las correas de madera —en línea con el plan municipal de eliminación de asbesto en edificios propios—, y se instalaron correas de acero galvanizado con un nuevo panel aislante que mejora la eficiencia energética. Canalones y bajantes también fueron sustituidos.
La reforma incluyó asimismo la renovación de la puerta principal: de una hoja de 90 centímetros y otra de 50, se ha pasado a dos hojas iguales de 80 centímetros, pensadas para facilitar la evacuación en caso de emergencia.





