La turistificación del Casco Viejo de Pamplona vuelve al debate político. La coalición Contigo-Zurekin Iruña ha exigido este viernes al Ayuntamiento que declare el Casco Viejo y el II Ensanche "zona saturada" de alojamientos turísticos y negocios de hostelería, y que aplique de forma inmediata una moratoria para nuevas licencias en ambas categorías mientras se tramita una normativa más restrictiva.
Un barrio que pierde residentes y gana turistas
La formación alerta de que el parque de vivienda residencial se contrae de forma constante en estas zonas para dar paso a hoteles, hostales y pisos turísticos, acelerando el cierre del comercio de proximidad y consolidando una dinámica que modifica el carácter tradicional del barrio. Como ejemplos recientes, señalan la reconversión del emblemático local Fotografía Leache, en la calle Estafeta, en alojamiento turístico, y la reciente concesión de licencia para una cafetería en la plaza de San José impulsada por el grupo Vidaurre, que ha suscitado el rechazo explícito de los vecinos.
"Ambos ejemplos ilustran una línea de actuación que prioriza el uso comercial y turístico frente a las necesidades cotidianas de la población fija", señaló Mauleón en representación de la coalición.
La moratoria vigente, insuficiente
Contigo-Zurekin considera incomprensible que, en un contexto donde el acceso a la vivienda es uno de los principales desafíos sociales, se sigan autorizando cambios de uso que convierten viviendas en negocios turísticos. Por ello, exige que la moratoria actualmente vigente para nuevos apartamentos turísticos se amplíe de forma inmediata a todo tipo de alojamientos de carácter turístico, y que se paralicen cautelarmente las nuevas licencias de hostelería hasta que entre en vigor una normativa que garantice la convivencia vecinal.
El edificio UNZU, en el punto de mira
La coalición exige también la reversión del uso del antiguo edificio UNZU, sin conceder más prórrogas a su licencia de obras. El proyecto actual, de clara vocación hotelera según la formación, resulta a su juicio incompatible con el objetivo de mantener un barrio vivo, diverso y al servicio de sus residentes permanentes.






