El proceso de modernización de la red sanitaria en Gipuzkoa ha alcanzado un hito administrativo determinante. Un total de ocho empresas han presentado formalmente sus candidaturas para la licitación del proyecto constructivo del futuro Hospital público de Tolosa. Según el cronograma previsto, la formalización del contrato tendrá lugar durante el mes de junio, momento en el que se iniciará el diseño técnico de una obra que busca transformar la atención médica en la comarca de Tolosaldea.
Un centro de vanguardia en la colina de Iurramendi
La nueva infraestructura se asentará sobre una parcela de más de 8.400 metros cuadrados en la zona sureste de la colina de Iurramendi. El diseño contempla un edificio de siete plantas, optimizando el espacio con cuatro niveles en superficie y tres subterráneos. El presupuesto asignado por Osakidetza para este centro asciende a 107,6 millones de euros, con un horizonte de inicio de obras en 2028 y su finalización prevista para el año 2031.
Amplia capacidad técnica y servicios especializados
Este complejo sanitario destaca por una cartera de servicios diseñada para una población envejecida y con necesidades complejas. El centro dispondrá de un área de radiodiagnóstico equipada con resonancia magnética, TAC, ecografía y radiología convencional. Asimismo, contará con una unidad quirúrgica de cuatro quirófanos —uno de ellos especializado en oftalmología— y una unidad de recuperación postanestésica con 7 camas y 22 sillones.
La oferta asistencial se completará con una unidad de endoscopias, hospital de día médico, laboratorio, farmacia, rehabilitación, hospitalización a domicilio y una base de emergencias. En cuanto al área de ingresos, el hospital dispondrá de 90 camas distribuidas en tres unidades: pacientes agudos, situaciones especiales de aislamiento y media estancia. El servicio de urgencias estará dotado con área de triaje, consultas, sala de reanimación y una zona de observación con 8 boxes.
Impacto en la red de salud de Euskadi y el empleo
La puesta en marcha de este hospital requerirá la incorporación de 380 profesionales sanitarios, además de un equipo de servicios generales compuesto por casi un centenar de personas. Este refuerzo de personal es una pieza clave dentro del Pacto Vasco de Salud, cuyo objetivo es fortalecer la equidad y la sostenibilidad del sistema público mediante un modelo asistencial integrado.
Mientras se concreta la edificación, la zona ya ha comenzado a implementar circuitos rápidos de diagnóstico para patologías críticas como el cáncer de pulmón. El objetivo final es reducir los tiempos de espera y mejorar la coordinación entre la atención primaria y la especializada, consolidando a este futuro centro como un referente en procedimientos diagnósticos en la provincia.






