Una juez de Pamplona ha decretado prisión provisional comunicada y sin fianza para el hombre, de 38 años, detenido en el paseo Kosterapea de Pamplona, en la zona de Trinitarios, investigado por presuntos delitos de agresión sexual, robo con violencia y lesiones. El auto judicial, al que ha tenido acceso Pamplona Actual, revela que el detenido, de nacionalidad pakistaní, está siendo investigado simultáneamente en Barcelona por una agresión sexual con penetración.
Según el auto, el investigado, que llevaba apenas cuatro o cinco días en Pamplona siguió a la víctima hasta el paseo Kostarapea, la golpeó brutalmente, le robó el móvil e intentó agredirla sexualmente. Los testigos lo retuvieron hasta que llegó la Policía Municipal de Pamplona.
La siguió desde la Parte Vieja hasta el paseo Kosterapea
Según el atestado policial y los testigos, el investigado abordó a la mujer en la Parte Vieja y la fue siguiendo hasta el paseo Kosterapea, donde la golpeó repetidamente en la cara —causándole hematomas en ambos párpados e inflamación en el labio superior—, la tiró al suelo, le arrebató el teléfono móvil del bolso e intentó agredirla sexualmente.
La colaboración fue decisiva
Fue la resistencia de la propia víctima, junto a la intervención de varios testigos que la escucharon gritar y vieron al investigado encima de ella tapándole la boca, lo que frustró la agresión. Los testigos le dieron alcance tras su huida y lo retuvieron hasta la llegada de la Policía.
Al ser retenido, el investigado se autogolpeó contra el suelo y tenía la ropa manchada de sangre. Carecía de documentación de cualquier tipo y se encontraba en situación irregular en España. Llevaba únicamente cuatro o cinco días en Pamplona en el momento de los hechos.
La juez destaca en su auto que el detenido no tiene arraigo alguno en España, cuenta con antecedentes policiales por delitos similares y está siendo investigado en Barcelona por una agresión sexual con penetración. La combinación de estos factores —ausencia de arraigo, reincidencia, gravedad de los hechos y riesgo de fuga— lleva a la magistrada a acordar la prisión provisional sin fianza.




