El Centro de Día Alpa de Huarte ha sido escenario esta semana de una visita especial: dieciséis estudiantes en formación se acercaron a sus instalaciones para descubrir qué significa, en la práctica y sin filtros, trabajar en la atención sociosanitaria a personas mayores. Lo que encontraron fue algo difícil de aprender en un aula: un centro de día cálido y lleno de matices.
El Centro de día Alpa de Huarte atiende diariamente a personas mayores bajo un enfoque que sus profesionales describen con una sola expresión: atención centrada en la persona, con sentido. Aquí no hay rutinas rígidas ni protocolos que venzan a la realidad. "Ningún día es igual", reconoce su responsable, María Anunciación Capa. "Uno no viene pensando 'hoy voy a hacer esto'. Lo más importante es saber adaptarse a ellos y a sus necesidades."
Un centro que parece, y es, un hogar
Nada más cruzar la puerta del Alpa, el alumnado comprendió que esto no es una residencia sino un centro de día. Esa sensación de hogar no es casual: es el resultado de un trabajo consciente y cotidiano. La distribución circular de la sala, donde todos se ven las caras; la confianza que se construye con el tiempo; incluso el trabajador de la furgoneta que cada mañana recoge a las personas usuarias y ya llega sabiendo cómo está cada una
Las auxiliares, "los primeros de batalla"
Uno de los mensajes que más caló entre el alumnado fue el reconocimiento explícito al papel del personal auxiliar sociosanitario. En el Centro de Día Alpa de Huarte, las personas que acompañan a los usuarios durante toda la jornada no son un recurso de apoyo: son el núcleo del sistema.
Respeto también en lo afectivo y lo íntimo
El grupo también planteó cuestiones que suelen quedar fuera de los manuales: las relaciones sentimentales entre personas usuarias o la gestión de la afectividad. "Lo que hacemos es respetarla. Eso es lo que hay que transmitir: respeto."
El AICP: del papel a la vida real
La visita también sirvió para ver en acción el modelo de Atención Integral Centrada en la Persona (AICP), recogido en el Decreto Foral 92/2020. "Suena muy bien, pero hay que llevarlo a cabo. Hay que integrarlo", admitió la responsable con honestidad. En el Centro de Día Alpa de Huarte, ese modelo no está enmarcado en ninguna pared: está en la forma de hablar, de organizarse y de mirar a quienes llegan cada día. "Nosotros nos adaptamos a ellos. Sobre todo entra mucho la empatía y el respeto hacia ellos”, resume.
Sobre el programa formativo
La visita se enmarca en la formación que imparte Actima Consultoría de RRHH en colaboración con LARES Navarra y financiada por el Servicio Navarro de Empleo · Nafar Lansare (SNE-NL). El programa, con 380 horas lectivas, se desarrolla en cinco localidades navarras —Pamplona, Tudela, Tafalla, Aoiz y Peralta— y reúne a 73 participantes.
Al concluir, el alumnado que supere la evaluación accederán a un proceso de acreditación oficial de competencias profesionales, con un compromiso de contratación de al menos el 40% de quienes finalicen con éxito.


