Osasuna Magna logró mantener su lugar en la Primera División del fútbol sala del Estado español tras vencer a Córdoba Patrimonio de la Humanidad en un partido decisivo. El equipo de Imanol, consciente de la importancia del encuentro, comenzó con intensidad, asegurando su posición como el tercer club con más años en la máxima categoría, solo por detrás de ElPozo Murcia e Inter Movistar.
La tensión era palpable desde el inicio, y pronto se reflejó en el marcador. Apenas a los dos minutos, Albert Ortas recibió un golpe dentro del área, lo que resultó en un penalti a favor de Osasuna Magna. Dani Saldise, desde el banquillo, no desaprovechó la oportunidad y anotó el primer gol, poniendo a su equipo en ventaja. Poco después, Andrés Geraghty amplió la diferencia con una jugada destacada, superando al guardameta rival con un disparo cruzado.
Intenso duelo en Anaitasuna
El conjunto andaluz no se quedó atrás y logró recortar distancias en la primera mitad. A pesar de las intentonas de Gustavo Marra y Albert Ortas por ampliar la ventaja, el portero Fabio se mostró sólido bajo los palos. Con el marcador 2-1, el descanso llegó tras un intento fallido de Josu Mendive, quien tuvo que abandonar el campo tras un golpe, aunque sin consecuencias graves.
En la segunda mitad, Córdoba Patrimonio salió decidido a revertir el resultado. Aunque tuvieron algunas ocasiones, Osasuna Magna se mantuvo firme. Albert Ortas estuvo cerca de marcar nuevamente, pero su disparo se estrelló en el travesaño. El partido continuó con oportunidades para ambos equipos, pero la defensa y el portero de Córdoba frustraron los intentos de los navarros.
Golpe final y celebración
Con el tiempo avanzando, Ion Cerviño anotó el tercer gol para el equipo de Irurtzun tras una jugada colectiva iniciada por Josu Mendive. Córdoba Patrimonio intentó presionar con un portero-jugador, pero esto dejó su portería vulnerable. Dani Saldise aprovechó la oportunidad para marcar el cuarto gol en los últimos segundos del encuentro.
Al finalizar el partido, la victoria de Osasuna Magna desató la celebración en Anaitasuna. Jugadores, cuerpo técnico y afición se unieron en un emotivo festejo, asegurando la permanencia del equipo en la Primera División. Con los tres puntos obtenidos, el club continúa su trayectoria en la élite del fútbol sala, sumando una temporada más a su historia.

