El Gobierno de Navarra ha identificado los restos de Luis García Lago, un jornalero vigués que participó en la fuga masiva del Fuerte de San Cristóbal el 22 de mayo de 1938 y fue asesinado cinco días después. La confirmación llega exactamente 88 años después de aquella evasión, la mayor de la historia de España en tiempos de guerra.
García Lago tenía 23 años cuando lo mataron. Había nacido en Vigo en 1915 y vivía en el barrio de Teis cuando fue detenido en el verano de 1936, acusado de rebelión militar. Un consejo de guerra celebrado en Vigo en septiembre de ese año lo condenó a reclusión perpetua. Llegó al penal navarro en febrero de 1937.
Capturado y ejecutado en el valle de Anue
En la madrugada del 22 de mayo de 1938, más de 700 presos intentaron escapar del Fuerte de San Cristóbal. La mayoría fueron recapturados o abatidos en los días siguientes. García Lago logró mantenerse libre durante casi una semana, pero el 27 de mayo fue detenido junto a otros dos compañeros por falangistas en el valle de Anue. Los tres fueron ejecutados ese mismo día en el cruce de la carretera de Irún.
Una vecina de la zona, Fermina Iraizoz, siempre recordó esa fecha con exactitud: era su cumpleaños. Otra vecina, Lucía Larramendi, llegó a darles comida y agua a los fugados antes de que los capturaran. Décadas después, sus testimonios resultaron fundamentales para localizar los restos.
De una cuneta al osario de Etulain
Los cuerpos de los tres ejecutados permanecieron enterrados en aquel cruce hasta 1999, cuando la construcción de la variante de Olague los sacó a la luz. Reconocidos por los vecinos de Etulain como los restos de aquellos presos, fueron trasladados al osario del cementerio de la localidad, en el municipio navarro de Anue, donde han permanecido sin identificar durante más de dos décadas.
En diciembre de 2018, la Sociedad de Ciencias Aranzadi excavó el osario con la colaboración de la Asociación Txinparta-Fuerte de San Cristóbal y recuperó tres cráneos. La pista inicial la habían dado precisamente Iraizoz y Larramendi, cuyo testimonio permitió orientar los trabajos hacia ese lugar.
La clave, el ADN y la familia localizada en Galicia
La identificación definitiva ha llegado gracias al cruce de esos restos con muestras genéticas aportadas por familiares de García Lago, localizados con la ayuda del Concello de Vigo y del investigador Fermín Ezkieta. El trabajo técnico lo han realizado el Instituto Navarro de la Memoria, el Banco de ADN del Gobierno de Navarra y la empresa pública Nasertic.
Con esta identificación, el Banco de ADN suma ya 48 personas identificadas desde su creación hace diez años, nueve de ellas participantes en la fuga de mayo de 1938. El organismo mantiene abiertos 437 expedientes para recoger muestras de familiares de 377 víctimas de la represión franquista y pide a quienes puedan aportar información que contacten con el Instituto Navarro de la Memoria en inm@navarra.es.

