Un centenar de profesionales sanitarios se han manifestado este miércoles por las calles de Pamplona en una marcha convocada por el Sindicato Médico de Navarra con el lema 'Sin negociación, no hay solución', y han concluido con la lectura de un manifiesto en la Plaza del Castillo de Pamplona para reclamar mejoras en sus condiciones laborales y advertir al sistema sanitario navarro de que, si no se producen cambios, los médicos jóvenes optarán por ejercer fuera de Navarra. La movilización, en la que tomaron la palabra varios residentes, puso de manifiesto el malestar de una generación de facultativos que combina vocación con la determinación de no aceptar lo que consideran condiciones laborales abusivas.
Una residente de primer año de Pediatría fue una de las voces de la concentración. En su intervención, rechazó jornadas de hasta sesenta horas semanales, denunció que las guardias no computan plenamente para la jubilación y exigió tiempo suficiente para atender a los pacientes con garantías. "No voy a aceptar jornadas de sesenta horas semanales porque al gestor de turno le parezca más barato exprimir a una médica que contratar a una compañera más", afirmó.
Vocación sí, pero con límites
Los concentrados subrayaron que su protesta no nace del desapego hacia la profesión sino todo lo contrario. Precisamente porque creen en la sanidad pública, denuncian que el sistema no puede seguir funcionando a costa del sacrificio personal de quienes la sostienen. "Defender una buena sanidad pública no puede significar agotarnos, silenciarnos y exigirnos cada vez más a cambio de cada vez menos", resumió la residente de Pediatría.
Entre las demandas concretas figuran una jornada laboral razonable y compatible con una vida digna, el cómputo íntegro de las guardias a efectos de jubilación, una retribución acorde a la responsabilidad del puesto y recursos suficientes para ejercer con garantías de calidad asistencial.
La fuga como alternativa real
Uno de los mensajes más directos de la concentración fue la advertencia de que los jóvenes médicos tienen opciones y están dispuestos a ejercerlas. "Si aquí no se nos ofrecen buenas condiciones, nos buscaremos la vida fuera. Fuera de Navarra, fuera de donde haga falta", señaló la residente, en una referencia explícita a la competencia que otros sistemas sanitarios, españoles y europeos, ejercen sobre el talento médico formado en Navarra.
Los manifestantes advirtieron de que esta actitud no es individual sino generacional. "Las nuevas generaciones de médicos no vamos a aceptar esclavitudes", afirmó la interviniente, en lo que fue uno de los momentos de mayor respaldo de la concentración.
Huelga sobre la mesa
Los sanitarios congregados dejaron abierta la puerta a una huelga si no se produce una negociación real con la administración. "Si hay que conseguirlo a través de una huelga lo haremos, el tiempo que haga falta, con la intensidad que se precise, hasta forzar una negociación honesta y una solución adecuada", concluyó la residente de Pediatría ante los aplausos de sus compañeros.

