Cambiar una bombilla o ajustar una puerta puede parecer una tarea menor. Para una mujer mayor que vive sola, sin red de apoyo y con movilidad reducida, puede ser un problema sin solución fácil. Para eso existe El Taller: una asociación de personas jubiladas, muchas de ellas con oficio, que dedican su tiempo libre a hacer pequeñas reparaciones de carpintería, fontanería y electricidad en los hogares de quienes más lo necesitan, de forma completamente gratuita.
A lo largo de 2025, los voluntarios de El Taller acumularon 4.257 horas de trabajo y atendieron las demandas de 283 familias en Pamplona. El perfil de quienes llaman a su puerta es claro: el 68% de las personas atendidas eran mujeres y el 51% vivían solas. Personas mayores, en su mayoría, para quienes una avería doméstica puede convertirse en un obstáculo serio para seguir viviendo con dignidad en su propio hogar.
Reparar, reutilizar, reciclar
La filosofía de la asociación se resume en tres palabras: reparar, reutilizar y reciclar. Buena parte de su trabajo se apoya en la reutilización de materiales que permiten resolver la avería sin necesidad de comprar piezas nuevas, lo que reduce costes y alarga la vida útil de los elementos domésticos.
El Ayuntamiento de Pamplona respalda su labor con un convenio anual de 5.000 euros destinados a cubrir la compra de materiales y el seguro de los voluntarios y de responsabilidad civil. El grueso del trabajo, sin embargo, lo sostiene el compromiso desinteresado de sus socios.
También detectan situaciones de vulnerabilidad
Más allá de la llave inglesa y el destornillador, los voluntarios de El Taller realizan una labor social que va más allá de la reparación puntual. Durante sus visitas, colaboran con el Ayuntamiento en la detección de personas en situación de vulnerabilidad que pueden necesitar ser derivadas a servicios municipales, centros de salud o Unidades de Barrio.
Quienes necesiten sus servicios pueden contactar con la asociación a través del correo voluntarioseltaller@hotmail.com o llamando al 948 315 301.

