El Gobierno de España extenderá las directrices de alimentación saludable a los centros del primer ciclo de Educación Infantil, que abarca a menores de entre 0 y 3 años. Esta medida tiene como objetivo unificar los criterios nutricionales de la educación temprana con los estándares ya exigidos en etapas posteriores, desde el segundo ciclo de infantil hasta el bachillerato.
La regulación obligará a implantar criterios específicos en los comedores escolares para combatir los desequilibrios nutricionales en la infancia. El documento base ha sido elaborado por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) y consensuado con las comunidades autónomas para garantizar su aplicación en todo el territorio nacional.
Alimentación saludable en comedores escolares y dieta mediterránea
El nuevo marco normativo establece que las escuelas infantiles deberán ofrecer fruta y verdura fresca a diario, garantizando que al menos el 45 % de estas raciones correspondan a productos de temporada. Asimismo, se fijan frecuencias mínimas para el consumo de pescado y legumbres, potenciando los pilares de la dieta mediterránea.
La normativa también elimina por completo los refrescos y las bebidas azucaradas o edulcoradas, permitiendo únicamente el agua y la leche como bebidas disponibles. Respecto a los métodos de cocinado, se introduce un límite estricto a los alimentos precocinados, que solo podrán servirse una vez al mes, y se restringen las frituras a un máximo de una sesión semanal, priorizando técnicas como el horno, el vapor o la plancha.
Seguridad alimentaria y prevención de riesgos en la infancia
Debido a la vulnerabilidad de los menores en este rango de edad, la normativa incorpora estrictas pautas de seguridad alimentaria para prevenir alergias y riesgos de asfixia:
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Restricción de riesgos: Los alimentos con peligro de atragantamiento, como los frutos secos, las uvas o los tomates cherry, deberán servirse siempre molidos o triturados de forma segura.
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Control de componentes: Se prohíbe el uso de sal añadida en menores de 12 meses y se limita de forma estricta el uso de sal yodada, caldos envasados o pastillas de sabor en el resto de los tramos.
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Prevención de contaminantes: El arroz servido deberá ser exclusivamente blanco hasta los 3 años para minimizar la exposición al arsénico inorgánico, y se restringe el consumo de verduras ricas en nitratos, como las espinacas o las acelgas, antes del primer año de vida.
Por otra parte, las escuelas de educación infantil tendrán que habilitar espacios reservados para promover la lactancia materna presencial. En caso de que se opte por la vía diferida, los centros deberán garantizar las condiciones óptimas de conservación, manipulación y administración de la leche extraída, facilitando las recomendaciones de los organismos sanitarios internacionales.
Finalmente, la composición de los menús estará sujeta a la supervisión obligatoria de nutricionistas acreditados. Los centros educativos estarán obligados a remitir de forma mensual una información detallada a las familias para que estas puedan planificar cenas complementarias y equilibradas en el hogar.


