La ciberseguridad y los fraudes digitales vuelven a estar en el punto de mira de las fuerzas de seguridad del Estado. La Guardia Civil de Navarra, a través del Equipo @ especializado en delincuencia tecnológica, ha desarrollado con éxito la denominada "Operación @JEM25". Esta intervención policial ha permitido investigar a dos personas como presuntas autoras de delitos de estafa, blanqueo de capitales y pertenencia a grupo criminal, tras destapar un fraude emocional cometido en el entorno digital.
Ciberseguridad en redes sociales ante el aumento del fraude sentimental
La investigación policial se inició a raíz de una denuncia presentada por la víctima en las Oficinas de Atención al Ciudadano de Pamplona. La persona afectada manifestó haber sido víctima de un engaño a través de internet conocido internacionalmente como “romance scam” o estafa sentimental. Debido a la manipulación sufrida, llegó a completar transferencias bancarias que sumaron un importe total de 3.550 euros.
El método utilizado por los ciberdelincuentes se basaba en la creación de perfiles falsos en redes sociales y plataformas digitales. Mediante técnicas de ingeniería social y manipulación psicológica, los autores establecieron una relación emocional ficticia. En este caso concreto, se hicieron pasar por una supuesta médica destinada en Afganistán. Una vez consolidado el vínculo afectivo, plantearon falsas situaciones de urgencia económica relacionadas con el envío de una maleta con dinero que supuestamente se encontraba retenida en las aduanas.
Operación contra la ciberdelincuencia y desarticulación de cuentas bancarias
A medida que el engaño avanzaba, los estafadores solicitaban diferentes pagos bajo diversos pretextos. La víctima realizó varias transferencias hacia cuentas controladas por la red delictiva, desde donde el dinero se movía rápidamente a otras cuentas o se retiraba en efectivo para entorpecer el rastreo policial.
Las pesquisas del Equipo @ de Navarra descubrieron un entramado criminal con ramificaciones en las provincias de Almería y Alicante. El grupo estaba integrado por varias personas con funciones diferenciadas y un alto grado de especialización tecnológica. En el transcurso de la operación se identificaron 18 cuentas bancarias utilizadas para canalizar los fondos ilícitos y se logró bloquear una parte del dinero transferido por la víctima.
La operación culminó con la investigación de dos personas consideradas miembros principales del grupo criminal, un proceso que contó con el apoyo de la Guardia Civil de Alicante. Las diligencias de la operación han sido remitidas a la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Aoiz/Agoitz, Plaza número 2.
Desde la Guardia Civil se insiste en la importancia de extremar las precauciones en las relaciones virtuales y desconfiar siempre de peticiones de dinero hechas por personas conocidas únicamente de forma digital.




