El Hospital García Orcoyen de Estella-Lizarra ha alcanzado un nuevo hito asistencial al obtener la certificación de calidad ISO 9001:2015. Este reconocimiento, otorgado recientemente por la entidad certificadora AENOR, avala la implantación de la Vía RICA (Recuperación Intensificada en Cirugía de Adulto) en las artroplastias de cadera y rodilla. Esta técnica quirúrgica consiste en la extracción de una articulación dañada por enfermedad o desgaste para su posterior sustitución parcial o total por una prótesis, un procedimiento clave en la red de salud pública de Navarra.
La consecución de este marchamo de calidad respalda el volumen de actividad del centro del Servicio Navarro de Salud-Osasunbidea, que durante el año pasado completó con éxito un total de 45 artroplastias de cadera y 73 de rodilla, consolidando sus estándares en cirugía ortopédica.
Cirugía ortopédica y prótesis: beneficios del protocolo de recuperación intensificada posoperatoria
La acreditación de AENOR tiene como propósito principal sistematizar todo el proceso asistencial quirúrgico. Para ello, fundamenta sus criterios en los protocolos de recuperación intensificada, detallando las recomendaciones clínicas y las responsabilidades específicas del personal médico durante los períodos de optimización preoperatorio, intraoperatorio y postoperatorio.
La Vía RICA se puso en marcha para las intervenciones de prótesis de rodilla y cadera en el hospital de Estella en junio de 2022. Se define como un plan asistencial estandarizado diseñado con objetivos asistenciales muy claros: disminuir las complicaciones médicas, lograr una reducción de la estancia hospitalaria, propiciar una pronta recuperación del usuario y elevar la calidad asistencial general de los pacientes intervenidos.
Cuidado del paciente ingresado: indicadores asistenciales y participación de la familia en el hospital
Además de validar las prácticas clínicas, este certificado de calidad determina con precisión los indicadores de medición para evaluar de forma continua el proceso asistencial. El sistema implantado en el centro hospitalario asegura la entrega de información escrita completa a cada persona ingresada y contempla herramientas para medir la satisfacción del paciente.
Dentro de este modelo de gestión enfocado en la excelencia y la seguridad del paciente, tanto la persona operada como sus familiares directos asumen un papel activo a lo largo de todo el itinerario médico, compartiendo de forma corresponsable las pautas necesarias para optimizar y acelerar el proceso de recuperación tras la operación.





