Pamplona se ha convertido durante las fiestas de San Fermín en zona naranja de estacionamiento casi en su totalidad, incluidos los catorce aparcamientos disuasorios habilitados en la ciudad. La medida busca evitar zonas de pernocta no regulada y aumentar la seguridad en estos espacios. La zona naranja supone una tarifa reducida que permite el estacionamiento durante un máximo de 24 horas por un coste de 8,80 euros.
Hasta el pasado domingo, los datos arrojan un incremento de la recaudación del 2,95%, debido a los ingresos de los aparcamientos disuasorios. De hecho, tomando como referencia únicamente los parquímetros de la ciudad, la recaudación ha caído un 5,5%. Del 5 al 12 de julio de 2025 se ingresaron 543.061,65 euros, frente a los 513.602,75 euros recaudados en esos mismos días de este año. No obstante, a esta cifra hay que sumar los 45.494,95 euros recaudados hasta la fecha en los 14 aparcamientos disuasorios, lo que eleva la cifra total a 559.097,70 euros, aportando ese incremento de casi el 3%.
En cuanto al número de operaciones de pago realizadas, en los parquímetros de la ciudad se han contabilizado 171.984, frente a las 192.529 registradas en 2025 en estas mismas fechas, a las que habría que sumar las 9.128 registradas en los aparcamientos disuasorios. De esta forma, el total de operaciones del 5 al 12 de julio asciende a 181.112.
En los aparcamientos disuasorios, la media de tiempo de estancia se sitúa en 11,23 horas, con un coste medio de 4,98 euros. Mientras que en los estacionamientos de la vía pública de la ciudad abundan las operaciones realizadas a través de la aplicación Telpark, en el caso de los disuasorios son más numerosas las operaciones realizadas in situ, directamente en el parquímetro.







